Valledupar.
Detrás de cada denuncia hay personas de carne y hueso. Y cuando se trata de pacientes oncológicos, el asunto es todavía más delicado. El 17 de diciembre del 2026, dos mujeres: Yulima Fragoso y Carmen Puello, expusieron en Radio Guatapurí una preocupación que hoy ya no es un caso aislado. Ambas venían siendo tratadas por la Sociedad Oncológica y Hematológica del Cesar (SOHEC), pero por decisión de la EPS Salud Total fueron trasladadas a la Clínica de Alta Complejidad del Caribe. Desde entonces, comenzaron las quejas. (Ver "Pacientes con cáncer denuncian que el cambio de operador por parte de Salud Total pone en riesgo su salud")
No han sido una, ni dos. Son varias las pacientes que han pasado por la Tribuna del Cesar denunciando inconformidades: demoras, falta de especialistas, fallas en citas y, lo más grave, diagnósticos que generan más dudas que certezas. (Ver "“Un diagnóstico errado casi me destruye”: pacientes oncológicos denuncian graves fallas en atención tras cambio de prestador de Salud Total")
El caso más reciente prende todas las alarmas, y es el de Yubenis Torres, una paciente que aseguró que en la Clínica de Alta Complejidad le diagnosticaron un tumor cerebral, cáncer estadio 1. El impacto emocional fue devastador. Angustiada, decidió buscar una segunda opinión y el resultado fue totalmente distinto: no era cáncer, sino un quiste asociado a niveles hormonales.
¿A quién creerle? Es la pregunta que le surgió a Yubenis, mientras que sus familiares se preguntan: ¿Quién responde por el golpe psicológico de escuchar la palabra “cáncer” y luego descubrir que, tal vez, nunca lo fue?
Para responder a estas inquietudes, Radio Guatapurí abrió los micrófonos al doctor Carlos Arteta Molina, gerente de la Clínica de Alta Complejidad del Caribe, quien habló de procesos, rutas de atención, integralidad, transición, indicadores, encuestas y protocolos. Aseguró que no hay crisis, que no hay fallas graves y que más del 90% de los pacientes encuestados dicen estar satisfechos.
“En la Clínica de Alta Complejidad tenemos un principio de calidad, seguridad y responsabilidad frente a los pacientes, incluyendo a los pacientes oncológicos. Hemos venido desarrollando capacidades importantes en la unidad oncológica y como producto de ese desarrollo con Salud Total se definió que ese grupo de pacientes iniciaban su tratamiento con la unidad a partir del 2 de enero”, dijo el médico.
Agregó: “Tenemos un equipo de cirujanos oncólogos, las agendas están abiertas. No tenemos fallas en la asignación de citas. Lo que ha podido ocurrir es una interpretación puntual que se ha generalizado”.
Y aunque el gerente indicó que la entidad ha venido haciendo un plan muy cuidadoso que involucró el perfeccionamiento de las capacidades de la ruta oncológica y el acompañamiento de la asociación de usuarios, que fueron veedores para los pacientes, la realidad parece ser otra, según los usuarios. Las denuncias siguen llegando, incluso, luego de publicada la entrevista del directivo en las redes sociales de Radio Guatapurí. En la cuenta de Instagram la comunidad sigue denunciando.
Más allá de la tecnología, de los discursos técnicos y de las cifras internas, hay un punto que sigue quedando en deuda: el trato humano. Puesto que, aunque el gerente de la clínica asegura que la Alta Complejidad “tiene cirujanos especialistas” con servicios de integralidad, los pacientes siguen a la espera de que les sean asignadas las citas, como muchos se lo han dado a conocer a Radio Guatapurí.
Otra de las quejas expuestas por los pacientes oncológicos es la “atención con frialdad, con distancia, con un lenguaje técnico que ignora el miedo y la fragilidad de quien está luchando por su vida”.
La pregunta sigue en el aire: ¿Está el sistema preparado para estos cambios o se está improvisando con la salud y la parte emocional de los pacientes?