Bogotá.
En una decisión que pone en el ojo del huracán la gestión del actual rector de la Universidad Popular del Cesar (UPC), Rober Romero Ramírez, la Contraloría General de la República emitió una lapidaria opinión negativa sobre sus estados financieros y presupuestales de la vigencia 2024. El ente de control fue enfático: las cuentas del alma mater no cuadran y, por ende, no se fenece la cuenta fiscal de la institución. Ver informe de auditoría de la Contraloría
Un error de software que "infló" millones
El hallazgo más sorprendente revelado por el equipo auditor es la sobreestimación de ingresos por más de $23.000 millones de pesos. Según el informe, fallas en el aplicativo contable GESTASOFT provocaron que los pagos de matrículas se registraran doblemente, enviando información errónea al Ministerio de Educación y a la Contaduría General de la Nación sobre la verdadera capacidad financiera de la UPC.
Pago millonario "de lo no debido"
En materia de posible detrimento patrimonial, la Contraloría identificó un hallazgo fiscal por $1.932 millones de pesos. Lo insólito del caso es que la universidad ha venido pagando juiciosamente el impuesto predial de sus sedes en Valledupar, a pesar de estar legalmente exonerada por ser una entidad pública educativa. Para los auditores, este es un "pago de lo no debido" que carece de sustento jurídico y que afecta directamente las arcas de la institución.
Bellas Artes: ¿Un activo en el aire?
El informe también pone bajo la lupa el emblemático edificio de Bellas Artes. La Contraloría señala que no existen documentos que respalden el valor de $2.137 millones registrados en contabilidad para este inmueble, lo que genera una "incertidumbre material" sobre el patrimonio real de la universidad. En palabras más claras, Bellas Artes no aparece aún registrada en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos a nombre de la UPC, lo que abre el debate sobre si las inversiones (construcciones, mejoras, etc.) que la Universidad ha hecho en ella han sido realizadas sobre un bien ajeno.
La respuesta institucional
Ante estos hallazgos, que incluyen seis procesos disciplinarios adicionales por desorden en conciliaciones bancarias y cuentas por cobrar sin soporte , la universidad ha manifestado que ya inició procesos de depuración contable y busca corregir las fallas técnicas en su software financiero para reflejar cifras reales en futuros reportes.
Con un plan de mejoramiento calificado como inefectivo (solo cumplieron el 31% de lo pactado anteriormente), la UPC enfrenta ahora el reto de limpiar sus finanzas bajo la estricta lupa de los organismos de control.