Bogotá.
La Fiscalía General de la Nación investiga uno de los casos más escandalosos de presunto despilfarro de recursos públicos en el actual gobierno. Cerca de $23.000 millones de pesos se gastaron en contratos para un maquillador y un fotógrafo que atendían exclusivamente a Verónica Alcocer, la ahora exesposa del presidente Gustavo Petro. La contratación fue realizada a través del sistema de medios públicos RTVC, a cargo de Holman Morris.
Fady Javier Flórez (maquillador) y Mauricio Vélez (fotógrafo) son los nombres detrás de este millonario esquema contractual. Ambos profesionales fueron vinculados a través de la Cooperativa de Trabajo Asociado Soluciones de Audio y Video (Savi), en una modalidad de contratación que levanta serias dudas sobre transparencia y uso adecuado de recursos estatales.
La cronología del despilfarro es alarmante:
El modelo de contratación implicó que primero se firmó un contrato interadministrativo entre el Dapre y Rtvc, y luego el sistema de medios públicos subcontrató con la Cooperativa de Trabajo Asociado Soluciones de Audio y Video (Savi), que tercerizó los servicios a través de Vélez y Flórez.
Este complejo esquema de intermediación habría permitido eludir controles y trazabilidad en la contratación pública, según denuncia el profesor Juan Carlos Portilla, experto anticrimen financiero.
Mientras millones de colombianos luchan diariamente para sobrevivir con salarios mínimos, mientras el sistema de salud colapsa, mientras la educación pública se desmorona y mientras comunidades enteras carecen de servicios básicos, $23.000 millones de pesos se destinaron para que una primera dama luciese perfecta en cada foto.
Este caso representa todo lo que está mal en la gestión pública colombiana:
El doble discurso: Un gobierno que llegó al poder prometiendo austeridad y cambio, pero que reproduce los vicios más oprobiosos de la clase política tradicional.
La desconexión con la realidad: En enero del 2024, La Silla Vacía reveló que la primera dama estaba rodeada de un numeroso séquito con un costo por más de mil millones. Ahora sabemos que la cifra real supera los $23.000 millones.
La falta de transparencia: El uso de cooperativas y esquemas de "administración delegada" para ocultar el verdadero destino de los recursos públicos es una práctica que debe ser erradicada.
Los salarios obscenos: El sueldo de Vélez sería más alto que el de la misma consejera de Comunicaciones. Un fotógrafo personal ganando más que funcionarios de alto nivel gubernamental es simplemente inaceptable.