Estocolmo, Suecia.
En medio de las tensiones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos, la primera dama colombiana, Verónica Alcocer, ha encontrado refugio en la capital sueca, donde según una investigación del diario Expressen, disfruta de un estilo de vida opulento que contrasta con las sanciones impuestas por Washington.
El tabloide sueco detalla cómo Alcocer, quien llegó a Estocolmo en octubre pasado, se ha integrado rápidamente a la élite local, frecuentando restaurantes de alta gama, clubes privados y eventos sociales junto a figuras prominentes del jet set escandinavo.
De acuerdo con el informe de Expressen, Alcocer inició su estancia en el lujoso Hotel Strand, ubicado en el corazón histórico de la ciudad, antes de mudarse a un amplio apartamento en el centro de Estocolmo. Su rutina diaria incluye cenas en los exclusivos restaurantes del barrio de Stureplan, uno de los epicentros de la vida nocturna y gastronómica de la urbe, donde se le ha visto degustando champanes premium y platos de alta cocina. "Es una mujer que aprecia los detalles finos", describe el medio, aludiendo a sus preferencias por marcas de lujo como Cartier y firmas de moda internacional, hábitos que ya eran notorios en Colombia.
Pero lo que más llama la atención es su rápido ascenso en los círculos sociales más cerrados de Suecia. Alcocer ha forjado amistades con emprendedores millonarios y celebridades, como Kristofer Ruscon, fundador de la prestigiosa casa de champanes Hatt et Söner, y su pareja, Sofia Strand, creadora de la marca de cosméticos Pixi. También se le vincula con Olof Larsson, magnate de la relojería y copropietario de Nymans Ur, así como con su esposa Danielle Larsson. Otras figuras en su entorno incluyen a la DJ Gunn Lundemo, quien la ayudó a establecerse en la ciudad; la exjurada del programa Idol, Kishti Tomita; y la periodista Alexandra Pascalidou.
Entre sus actividades destacadas, Expressen resalta sus visitas al club privado Noppe, fundado por el conde Carl Adam "Noppe" Lewenhaupt –un ícono de la aristocracia sueca y amigo cercano de la familia real– y actualmente dirigido por el empresario Leonard Taube. Allí, Alcocer ha sido vista bailando en fiestas privadas y participando en celebraciones exclusivas, como la tradicional fiesta de verano del club. Incluso ha viajado a Francia para visitar la bodega de Hatt et Söner, consolidando lazos que van más allá de lo social. Pascalidou, en una conversación citada por el diario, reveló: "Le pregunté por qué no estaba en casa con su esposo. Me dijo que aquí en Suecia hay más orden y tranquilidad, y se siente más en paz".
Esta revelación llega en un contexto de controversia internacional. Alcocer y su esposo, el presidente Gustavo Petro, fueron incluidos el 24 de octubre en la Lista Clinton del Departamento del Tesoro de EE.UU., conocida como la "lista negra" de Donald Trump, por presuntos vínculos con actividades relacionadas con el narcotráfico y críticas al gobierno estadounidense. Las sanciones congelan activos y prohíben transacciones financieras, en medio de un pulso diplomático que incluye acusaciones de que Petro ha incrementado la producción de cocaína y tolerado operaciones de carteles.
Su presencia en Suecia, además, coincide con el cierre de una negociación para la compra de aviones de combate Gripen a la firma sueca Saab, valorada en $16.5 billones de pesos.
La vida de lujos de Alcocer genera interrogantes sobre el financiamiento de su estancia, especialmente considerando su rol no oficial y los gastos asociados en Colombia, como el acompañamiento de un equipo personal de estilistas y asesores. Expressen subraya el contraste con las promesas de austeridad del gobierno Petro, en un momento en que Colombia enfrenta desafíos económicos y la pareja atraviesa una separación sentimental pública, aunque mantienen el vínculo legal.
Petro defiende a Alcocer: "Es una mujer libre que no gasta un peso del erario"
Horas después de la publicación de Expressen, el presidente Gustavo Petro salió al paso de las revelaciones en su cuenta de X, defendiendo con vehemencia a su aún esposa. "Verónica es la madre de mis hijas, una mujer libre que no gasta ni un peso del erario público", escribió Petro, refiriéndose a las acusaciones de derroche.
Acusó a la "extrema derecha" de orquestar "conjeturas calumniosas" por envidia, afirmando: "La extrema derecha del país vive del Estado y no se imagina qué es vivir sin él. No entienden la libertad del ser".
El mandatario reiteró que los intentos de la oposición por "destruir mi familia para debilitarme no funcionan", y enfatizó el respeto y la honestidad en su núcleo familiar, en contraposición a lo que calificó como hipocresía uribista. "Sigan envidiando", concluyó, en un mensaje que acumuló miles de interacciones y reavivó el debate sobre la privacidad de la primera familia en tiempos de crisis política.
Veo a la extrema derecha envidiosa con Verónica, la madre de mis hijas.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) November 17, 2025
Hace conjeturas calumniosas como siempre, ya le hicieron mucho daño, un enorme daño, y ella no es como yo.
Es una mujer libre, no gasta ni un peso del erario. Como la extrema derecha del país vive del…