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Desobediencia fatal: joven de 16 años pierde la vida en accidente en Valledupar

Por
Andres Molina
Monday, December 8, 2025 9:12 PM
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Valledupar.

La noche de Velitas, en la capital cesarense, estuvo marcada por la tragedia. El joven Samuel David Cabas Cuello, de 16 años, falleció en un siniestro vial en la carrera cuarta de Valledupar, dejando un vacío irreparable en su familia y una lección dolorosa sobre los riesgos de la imprudencia juvenil.

El accidente ocurrió cuando Samuel y sus dos amigos, Roberto Gutiérrez Bobadilla y Fabián Pumarejo Gómez, tomaron sin permiso un vehículo Mazda blanco con placas DOP195 de Bogotá, propiedad de un médico familiar, bajo el pretexto de cargar un celular tipo C durante una celebración familiar en el barrio Cañahuate.

Según relató Ángel Cabas, padre del menor, en una entrevista con Radio Guatapurí, la familia estaba reunida en la casa de su abuela paterna para celebrar la noche de velitas. "Nosotros estábamos celebrando familiarmente en mi barrio Cañahuate, donde está, digamos, la casa que era de mi abuela cuando vivía, de parte de padre. Y ahí estaba mi hijo con dos amigos más. Ellos estaban buscando un cargador tipo C para poder cargar el celular de uno de ellos. Nadie tenía cargador tipo C." El familiar prestó las llaves del carro solo para ese propósito, pero los jóvenes, en un acto de osadía típica de su edad, se fueron sin que los adultos se dieran cuenta. "Les prestó la llave, pero para que cargaran, obviamente, el celular, nunca para que tomaran el carro. Por situaciones de cómo son los jóvenes, osados, que sin respeto, no nos dimos cuenta en qué momento, obviamente, prendieron el carro y se fueron."

Ángel Cabas se percató de la ausencia del vehículo cuando el propietario le expresó su preocupación. Inmediatamente llamó a su hijo: "Yo lo llamo inmediatamente y me dice, no, papá, salimos a una vuelta por aquí, estamos por la parroquial. Yo me hace el favor y se devuelve inmediatamente. Usted no tiene que ir a parroquial ni a ninguna parte. Te espero aquí en el acto." Sin embargo, el vehículo perdió el control en la carrera 5 con calle 9B del barrio Novalito, impactando con fuerza y esparciendo piezas por la vía, entre ellas, el motor y la batería. 

Samuel quedó aprisionado en el automóvil, y según información de un paramédico, "por la forma como quedó el vehículo y sobre todo la cabeza no podía salir porque estaba aprisionado." Los bomberos tuvieron que intervenir para extraer su cuerpo, que permaneció intacto pero con lesiones fatales en la cabeza. "El ángulo en que desafortunadamente le quedó la cabeza fue lo que impidió que él, obviamente, pudiera salir y que pudo haberlo aprisionado y a costa de la muerte," narró el compugido padre.

Los dos compañeros de Samuel, de edades similares (uno de 17 y otro posiblemente de 18), resultaron con contusiones menores y fueron trasladados a la Clínica Médico Centro. Al llegar a la escena, Ángel los vio hablando y preocupados por su hijo.

Ángel enfatizó que nunca facilitó el vehículo a su hijo, quien no tenía experiencia en conducción y planeaba tomar un curso el próximo año. "Jamás yo le he dado carro a él, más yo no estaba en carro, yo me fui en taxi, porque como iba a ingerir licor, nunca acostumbró manejar con licor, mucho menos a mi hijo."

¿Quién era Samuel David?

Samuel David Cabas Cuello era un estudiante del grado noveno en el Colegio Domingo Savio, residente de la urbanización Villa Ligia 2 en Valledupar. Descrito por su padre como un joven noble, respetuoso y cariñoso, siempre pendiente de su familia, llamaba para asegurarse de que hubieran desayunado o almorzado. 

Vinculado desde niño a procesos religiosos como Emaús, ese fin de semana había optado por quedarse con sus seres queridos en lugar de asistir a un encuentro donde planeaba servir. Su padre trabaja en la rama judicial en Riohacha, La Guajira, como oficial mayor del juzgado segundo de familia, mientras que su madre, la señora Martínez Cuello, labora en la Fiscalía General de la Nación en Valledupar.

Esta tragedia no solo enluta a una familia, sino que invita a una profunda reflexión sobre la desobediencia de los hijos a sus padres. Como expresó Ángel Cabas, "por situaciones de cómo son los jóvenes, osados, sin respeto," actos impulsivos pueden derivar en consecuencias irreversibles. En un mundo donde la curiosidad y la rebeldía juvenil chocan con la inexperiencia, es crucial fomentar el diálogo y la obediencia para prevenir siniestros viales como este, que segan vidas prometedoras y dejan un dolor eterno.

Radio Guatapurí extiende sus condolencias a la familia Cabas y llama a la comunidad a promover la responsabilidad al volante entre los más jóvenes.

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