Valledupar.
Una situación que pudo terminar en tragedia se registró hacia las 5:00 de la tarde de este jueves en una concurrida esquina del centro de Valledupar, frente al hotel Kurakatá. Alberto Gutiérrez, reconocido vendedor de tutifruti del sector, se salvó de ser atropellado por un bus del Ejército Nacional que, al intentar esquivar un manjol sin tapa, perdió momentáneamente el control y terminó impactando el puesto del comerciante.
Según relataron testigos, el conductor del vehículo militar maniobró de forma repentina para evitar caer en el hueco, ubicado justo en la esquina donde diariamente decenas de personas transitan y realizan actividades comerciales. La rápida reacción evitó una emergencia mayor, aunque el susto entre peatones y vecinos fue evidente.
El señor Gutiérrez aseguró que desde hace más de tres meses viene denunciando el peligro que representa el manjol destapado y que incluso ha acudido en repetidas ocasiones a medios de comunicación, entre ellos Radio Guatapurí, para alertar sobre la situación. Sin embargo, afirma que hasta el momento no ha recibido respuesta efectiva por parte de la empresa de servicios públicos Emdupar.
Aunque el incidente dejó únicamente daños materiales, el hecho volvió a encender las alarmas sobre el deterioro de algunos puntos de la infraestructura urbana en la capital del Cesar. El Ejército Nacional respondió por los daños ocasionados al puesto de ventas del comerciante, mientras residentes del sector insistieron en la necesidad de una intervención urgente antes de que ocurra un accidente de mayores proporciones.