Valledupar
Una compleja situación enfrenta la comunidad de la vereda Las Casitas, en Valledupar, tras permanecer varios días sin servicio de agua potable debido al daño en la bomba del pozo profundo que abastece a la población.
Así lo dio a conocer Guelmis Pimienta, presidente de la Junta de Acción Comunal del sector, quien explicó que la falla se presenta desde el pasado 25 de abril, cuando el sistema dejó de funcionar completamente. “Las Casitas cuenta con un pozo profundo que suministra el agua. Llevamos un técnico el lunes 28 y el diagnóstico fue que está totalmente averiada”, manifestó.
El líder comunitario indicó que, aunque desde el primer momento se iniciaron gestiones ante la administración municipal, no ha sido posible una solución inmediata. Aseguró que el lunes se dirigieron a la alcaldía de Valledupar, a la Secretaría de Gobierno, Secretaría General y de Obras, pero no fue posible avanzar porque estaban ocupados los funcionarios”, señaló.
Pimienta también recordó que esta situación pudo haberse evitado, ya que desde el año anterior había solicitado mantenimiento preventivo para el sistema. “El 10 de junio del año pasado hice la solicitud para revisión del pozo y la bomba, pero no se atendió. Esa bomba tenía años sin mantenimiento, y hoy estamos viendo las consecuencias”, afirmó.
La falta de agua ha generado fuertes afectaciones en la comunidad, especialmente en el ámbito educativo. Según el presidente de la Junta, muchos niños no han podido asistir a clases debido a la escasez del líquido. Indicando que ha sido bastante difícil, siendo el colegio el más afecto puesto que la mayoría de los niños no han podido asistir y la única solución a la que han podido acceder es a la ayuda de algunos vecinos con pozos, pero no es suficiente.
Ante la emergencia, algunas familias han tenido que comprar agua, pagando entre 2.500 y 3.000 pesos por caneca, lo que representa un gasto adicional para hogares de escasos recursos. Indican, además, que, de manera temporal, la Alcaldía de Valledupar ha enviado un carro tanque en días anteriores, y se espera que en las próximas horas se realice un nuevo suministro, mientras se gestiona una solución definitiva.
“El miércoles anterior nos colaboraron con un carro tanque y nos dijeron que entre hoy y mañana enviarán otro. También hicimos gestión ante la Gobernación”, añadió, recordando que en total, alrededor de 1.000 a 1.100 personas, distribuidas en unas 85 viviendas, están siendo afectadas por esta problemática, lo que genera preocupación y por lo cual hace un llamado urgente a las autoridades para que atiendan no solo la emergencia actual, sino también las necesidades estructurales del sistema de abastecimiento.
“Le pedimos a los concejales y al alcalde que nos ayuden con una solución definitiva. El tanque ya no da abasto por el crecimiento de la comunidad y, además, hay un riesgo alto porque cerca del pozo hay fosas sépticas”, advirtió.