Valledupar.
La comunidad del barrio OGB amaneció este viernes con el temor de quedarse definitivamente sin energía eléctrica, pero ya no por fallas en los transformadores u otros elementos de la red sino por la drástica decisión de Afinia de desenergizar la zona, lo que significa que suspenderá el servicio a las más de 380 viviendas, aunque aproximadamente la mitad están al día.
El gerente de Afinia, Jorge Rivero, conversó con Radio Guatapurí para ampliar los argumentos expuestos por la empresa a través de un comunicado emitido el jueves 7 de mayo, con el cual alertó a toda la comunidad. Cuando se le consultó sobre la fecha y hora del corte de energía, el funcionario explicó.
“Aún no se ha dado, pero esta próxima a que se cumpla, esta es toda una medida que responde a la obligación que tiene Afinia frente a cumplir estrictamente las normas técnicas del RETIE, reglamento técnico de instalaciones eléctricas, a pesar de la imposibilidad de los diálogos y de los trabajos que hicimos, hemos tenido muchos inconvenientes y no hemos podido realizar las inversiones para poder corregir el riesgo que existe actualmente en la organización”, dijo Rivero.
El funcionario reiteró, en varias oportunidades, que esto no significa que la empresa no pueda seguir dialogando con los usuarios de este barrio ubicado al sur de Valledupar. según Rivero, lo más importante es tomar una decisión para evitar el peligro latente de sobrecarga y sus consecuencias.
“Nosotros reiteramos nuestra posición de disposición del diálogo permanente, constructivo para retomar la normalización en cuanto existan las garantías, por supuesto, en beneficio de toda la comunidad. Yo creo que aquí el primer objetivo es que nosotros podamos mitigar ese riesgo eléctrico en que se encuentran las personas allá”, agregó.
También volvió a explicar la magnitud del problema en cuando al recaudo por concepto de facturación, porque hay que recordar que Afinia es una empresa que debe cobrar la energía que les vende a los usuarios.
“Nosotros facturamos allá $50 millones y debiéramos facturar $230 millones, son $180 millones que no facturamos, que al año serían $2 mil millones, que no sabemos si son pérdidas técnicas, si las pérdidas están en los usuarios por manipulaciones, donde estén”, aseveró.
Finalmente, explicó que por ley están obligados a reparar daños causados por el uso o el abuso del sistema, revisar fallas, pérdidas inexplicables de energía, posibles fraudes, entre otros, y nada de esto ha sido posible.
“Tenemos unos riesgos eléctricos de incumplimiento de distancia de seguridad, tenemos riesgos eléctricos de árboles tocando las ramas, tenemos riesgos eléctricos de conductores que están en mal estado empalmados, que se parten a cada rato por la alta demanda, tenemos transformadores sobrecargados, esa es la medida de mitigación y corrección que queremos hacer y no solamente la queremos hacer, sino que estamos obligados a hacerla”, finalizó.