Valledupar.
El vicerrector administrativo y financiero, Reinel Eduardo Fajardo Casas, presentó su carta de renuncia ante el rector Rober Romero Ramírez y le fue aceptada.
¿Por qué renunció el Vicerrector Administrativo de la UPC?
Pero, ¿por qué renunció Fajardo Casas que hasta hace poco gozaba de la plena confianza de Romero Ramírez?
Lo que era el rumor más comentado en los pasillos de la Universidad Popular del Cesar, que la mayoría de funcionarios murmuraba en voz baja, por lo vergonzante del caso, transcendió a la luz pública.
El borchonoso episodio en que está envuelto Fajardo Casas, estalló y deja muy mal parada a las directivas de la Universidad.
¿Qué sucedió?
Después de los resultados obtenidos en la pasada consulta estamentaria, realizada el pasado jueves 26 de febrero, un grupo de funcionarios de la UPC decidió celebrar, al día siguiente (viernes 27 de febrero), la aplastante victoria del candidato de la administración Guillermo Echavarría, quien obtuvo más de 5.000 votos.
Entre ese grupo de personas iban el Vicerrector Administrativo, Reinel Fajardo Casas, el hermano del rector Esmelin Alberto Romero Ramírez, y VGN secretaria adscrita a la Vicerrectoría Administrativa, es decir, subalterna de Fajardo Casas.
En el calor de la fiesta, Fajardo Casas intentó sobrepasarse con VGN, y la condujo a un sitio por el sector de los Poporos (cerca al coliseo cubierto). Hubo un forcejeo, y cómo pudo, Valentina logró enviar un mensaje desde su celular a una amiga, para contarle la tensa y engorrosa situación en la que se encontraba y pedirle ayuda. Su amiga (esposa de Óscar Pacheco Moscote – asesor jurídico de la UPC) acudió en su auxilio y se hizo presente en el lugar de los hechos, con su esposo y también con otro amigo de su esposo de apellido Olivella.
Allí fue Troya. Hubo intercambio de palabras, reclamaciones y acusaciones mutuas. Los amigos de Valentina se marcharon con ella, intentando calmarla, por el estado de shock en el que se encontraba. No era para menos. Su jefe había violentado su confianza y abusado de su poder.
El asunto no quedó ahí.
El lunes 2 de marzo, una vez enterado del caso, las directivas de la universidad intentaron “darle manejo interno”, esto es, tratar de buscarle una salida que no implicara un escándalo mediático, pues el episodio no sólo dejaría mal parado al villano de la historia (Reinel Fajardo) sino a todo el entorno universitario, máxime en medio del proceso de elección del nuevo rector.
Pero, como dice el refranero popular, secreto entre más de dos personas, no es secreto. En poco tiempo la historia se esparció como el bostezo, de boca en boca, y gran parte de la Universidad se enteró de lo sucedido.
La permanencia de Fajardo Casas en el cargo era insostenible. Hasta la Subdirectiva Cesar del sindicato SINTIES (Sindicato Nacional de Trabajadores de las Instituciones de Educación) se pronunció un duro comunicado en el cual rechazó la actuación de Fajardo Casas y expresó su solidaridad con VGN. VER COMUNICADO DE SINTIES
En este punto de la historia no pudimos constatar si Reinel Fajardo presentó voluntariamente la renuncia o si Rober Romero se la pidió. Lo que sí es cierto es que la renuncia le fue aceptada y ya no seguirá más en esa posición.
El cargo maldito
No es la primera vez que un vicerrector administrativo y financiero se tiene que ir por un episodio bochornoso. En diciembre de 2023, Orlando Gregorio Seoanes Lerma, quien ejercía en el mismo cargo presentó su renuncia por el sonado caso de los procesos de concursos de personeros que éste adelantó en varios municipios del país, aparentemente, sin el conocimiento del rector. Por estos hechos la Procuraduría formuló pliego de cargos en contra de Seoanes Lerma.
En su momento, Orlando Seoanes fue reemplazado por Fajardo Casas, quien entonces se desempeñaba como jefe del Departamento de Ingeniería Ambiental y Sanitaria.