Valledupar.
La secretaria de Salud del Cesar, Gina Sánchez, cuestionó con dureza la decisión del Gobierno nacional de no autorizar la operación de varias EPS en el país, entre ellas Sanitas, Famisanar y Coosalud, una determinación que, según advirtió, genera incertidumbre institucional y preocupación entre los usuarios del sistema de salud.
Durante una entrevista concedida a este medio, la funcionaria calificó la situación como desconcertante y advirtió que, “las decisiones adoptadas desde el nivel central están generando un panorama complejo para las autoridades territoriales encargadas de garantizar la continuidad del servicio”.
“Esto es cosa de locos”, expresó Sánchez al referirse a la forma en que se ha venido manejando el proceso de reorganización del sistema de aseguramiento en salud, señalando que las entidades territoriales han tenido que reaccionar frente a decisiones que impactan directamente a millones de usuarios.
La secretaria sostuvo que las EPS afectadas concentran una parte importante de la población afiliada, lo que obliga a las autoridades departamentales a prepararse para eventuales traslados masivos de usuarios hacia otras entidades del sistema.
Según explicó, “más allá del debate político alrededor de la reforma a la salud impulsada por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, lo que hoy nos tiene altamente preocupados es la capacidad real del sistema para absorber el volumen de afiliados que podrían ser trasladados”, agregó.
En ese sentido, la funcionaria insistió en que el mayor reto, “será evitar interrupciones en la atención médica, especialmente en tratamientos de alto costo, citas especializadas y suministro de medicamentos, áreas donde históricamente los cambios administrativos suelen generar mayores traumatismos para los pacientes”, reconoció Sánchez.