Valledupar.
Desde las cinco de la mañana de este martes 3 de septiembre se registran bloqueos en todas las entradas y salidas de la capital del Cesar, Valledupar, por cuenta del paro nacional de camioneros y transportadores en protesta por el incremento de casi dos mil pesos en el valor del galón de ACPM.
Aunque la jornada de paro inició el pasado lunes con cierres viales y protestas en diferentes puntos del departamento, tales como San Alberto, Curumaní (San Roque), La Jagua de Ibirico, Aguachica y El Paso (La Loma), hoy, los miembros de la Unión Gremial de Transportadores de Pasajeros por Carreteras del Caribe decidieron ejercer su derecho a la protesta adelantando cierres viales en la capital cesarenses, en tres puntos principales: la doble calzada Valledupar – Bosconia (Los cauchos), en la vía a San Juan del Cesar (que conduce a los corregimientos del Norte), y la salida hacia el municipio de La Paz.
Desde tempranas horas, Radio Guatapurí hizo presencia en los principales puntos donde se adelantan los cierres viales que tienen paralizada a la ciudad de Valledupar, para conocer de primera mano las motivaciones de los manifestantes. Precisamente, Manuel Ochoa Villazón, quien conduce un bus de servicio especial afiliado a la empresa Cotracegua y que participa en las jornadas de protesta que se adelanta en la vía Valledupar – La Paz, expresó: “el alza del ACPM nos afecta a todos, no solo a los transportadores de pasajeros, de estudiantes, sino a quienes transportan los productos de la canasta familiar. Si se incrementa el combustible se incrementa todo”.
Según él, otra de las razones por las que se han sumado a la jornada es el aumento descontrolado del transporte ilegal en el municipio de Valledupar, competencia desleal que afecta su actividad, reduciendo notablemente sus ingresos: “La piratería es lo que más nos perjudica; estos carros pagan muchos impuestos y los ilegales nos quitan el trabajo”, señaló.
Los viajeros que pretendían salir de la ciudad a cumplir con sus actividades laborales y comerciales expresaron su descontento por las protestas. Por ejemplo, un grupo de docentes que labora en el departamento de La Guajira, quedó atrapado en el bloqueo de los transportadores, sin la posibilidad de ir a cumplir con su jornada: “Sí, realmente nos sentimos perjudicados porque diariamente nos desplazamos hasta Villanueva a realizar nuestras labores. No estoy de acuerdo con el paro, pero en parte me siento identificado; aquí en Colombia, para que se escuche la voz del pueblo hay que hacer estas actividades”, dijo uno de los docentes afectados con el paro. Otro viajero manifestó: “Mientras no haya esa libertad para poder hacer uno lo que necesita, pues obviamente sí, hay un perjuicio; pero bueno, esa es la decisión y hay que acatarla”.
Las autoridades del orden departamental y municipal adelantan una mesa de diálogo con los líderes de las protestas, en búsqueda de soluciones para conjurar los bloqueos que mantienen prácticamente paralizado al departamento.