Valledupar.
Justo cuando se pensó que ya el asunto estaba superado, el secretario de Transparencia de la Presidencia de la República, Andrés Idárraga Franco, envió un extenso oficio peticionario al rector de la Universidad Popular del Cesar, UPC, Rober Romero Ramírez, para que responda con precisión por los cuestionamientos realizados en Valledupar. Pero, el directivo docente afirmó que estaba preparado para ese escenario. (Ver también "Secretario de Transparencia le pide cuentas a rector de la UPC")
En diálogo con Radio Guatapurí este martes, el rector afirmó que esto ya lo esperaba y que además le parece positivo que la Secretaría de Transparencia de la Presidencia le brinde la oportunidad de aclarar todos los asuntos de contratación y otras actuaciones administrativas que fueron puestas en tela de juicio por Idárraga Franco a comienzos de agosto en Valledupar.
“Yo celebro que efectivamente la Secretaría de Transparencia nos solicite esta información. De hecho, en mi rueda de prensa, recordarán los periodistas que estuvieron presentes, que efectivamente lo manifesté, estamos dispuestos a solicitar toda la información que se requiera. Igual se lo solicitamos también al señor secretario de Transparencia”, dijo el rector.
Todo este asunto, según lo manifestado por el secretario de Transparencia en Valledupar, surgió de denuncias que llegaron hasta su despacho y de ahí que haya decidido llegar a la capital del Cesar a verificar lo que estaba pasando. El rector Romero afirma que toda esta información ha sido recopilada para otros organismos de control que en su labor rutinaria se relacionan con la UPC.
“De hecho, eso mismo hemos hecho con la Contraloría General de la República. Durante los años que he estado aquí, es decir, la Universidad Popular ha sido objeto de una auditoría integral por parte de la Contraloría General de la República, donde se han revisado todos los procesos contractuales, administrativos. En fin, esto no tiene ninguna lectura distinta a un ejercicio normal de un órgano competente y a la responsabilidad nuestra de asignarle la información que nos están requiriendo”, expresó Romero Ramírez.
Uno de los aspectos cuestionados por Idárraga Franco, producto de una denuncia que no quedó muy clara en su visita, tiene que ver con la Escuela Básica de Perfeccionamiento Académico que dirige Esmelin Romero Ramírez, hermano del rector. En la solicitud de la Secretaría de Transparencia se pide información al respecto de presupuesto anual, estados financieros e incluso “Declaración de conflicto de interés presentada por el actual rector de la UPC a su vinculación al cargo como rector”.
Al respecto, Ramírez explicó: “La Escuela Básica de Perfeccionamiento Académico es una dependencia de la institución, de hecho no se transfiere a ella ningún recurso, muy por el contrato, la misma escuela es autosuficiente, ella recauda por concepto de matrícula una suma considerable que nos permite más bien sufragar otros gastos de la administración… nos alegra mucho que nos tiran esa información, permite aclarar cualquier asomo de dudas que se pueda presentar respecto de ese y otros temas”, manifestó.
Finalmente, además de referirse a otros temas que han sido abordados por las partes en este tire y afloje, el rector reconoció que en su gestión y la de cualquiera que gerencie una organización de este nivel debe haber quienes estén inconformes.
“Hoy siento que hay personas que no les gusta que estemos avanzando en un reto tan importante como es el programa de Medicina, como es la acreditación en alta calidad, como es la expansión de universidad, pero eso es normal. Realmente no tengo evidencia, ni puedo decir, sería Irresponsable si intento hacer afirmaciones sin ningún sustento, pero por supuesto que tienen que haber personas incómodas con lo que estamos haciendo”, finalizó.
El rector concluyó que cumplirá con los tiempos establecidos para responder tal y como lo exige la solicitud de la Secretaría de Transparencia de la Presidencia, fecha que se acerca estos días.