Por Emiliano Piedrahita Porras*
Con un dolor que invade a cada una de las familias que han perdido sus seres queridos, en atracos, masacres y la mal llamada "ajuste de cuentas", se ha convertido en el pan de cada día Valledupar, solo queda el miedo, la angustia y la zozobra por las calles de mi querido pueblo, a sabiendas que la sombra de la muerte persigue al bueno, al malo, al que la hizo y al que no, claro está, que es la consecuencia de una sociedad perdida, sin valores y sin respeto a la vida.
El eslogan “arregla esto” se convirtió en algo propio de una campaña política, como decía mi abuelo “engaña bobos”, porque eso se sabía, no estaba preparado para administrar Valledupar, pero el pueblo fue ciego, sordo y mudo y permitió que llegara al palacio municipal.
Después de una campaña en donde se contaban voto a voto de los que confiaron en su eslogan, hoy solo queda el conteo diario de los muertos, sin ver estrategia de seguridad que permitan disminuir la delincuencia, los atentados, atracos y homicidios, pareciera que poco importara qué parte de los impuestos que pagamos los vallenatos sea para invertir en la seguridad, aún más, los gremios, los comerciantes, los docentes, estudiantes y en general, estamos mamados de la delincuencia que le arrebatan la vida a cualquier ciudadano sin ningún pudor, pero detrás de ellos está la impotencia de ver que las autoridades creen que esto se soluciona en consejos de seguridad y no en prevención y acciones que mitiguen el accionar de la criminalidad.
Para poder distinguir de un gobierno a otro en cuestiones de seguridad, voy a dejar estos datos que preocupan y generan desconfianza en la ciudadanía, para la vigencia 2024, se presentaron 123 homicidios, en la vigencia 2025, se han registrado 112 homicidios, es decir, 11 homicidios menos para ese periodo y de enero a marzo de 2026, se han registrado 14, pero la idea no es salir a decir que se disminuyó la tasa de homicidio, el problema es que Valledupar sigue siendo una ciudad muy peligrosa, en donde no ha servido de nada las estrategias de seguridad de las autoridades para que los ciudadanos se sientan seguros.
Señor Comandante de Policía Metropolitana de Valledupar, los honores no deben ser por la captura de los homicidas, los honores deben ser por porque no existan homicidios en la ciudad, ya que esa frase de cajón “hemos dado con la captura” no revive a los seres queridos que han perdido de muchas familias y el dolor queda latente por muchos años.
Aquí en esta columna de opinión, no voy hacer referencia de los atracos a mano armada, de los asaltos a locales comerciales, de los robos de vehículos y motocicletas, del raponeo, entre otros, porque ni siquiera las autoridades tienen estadística de los casos, sencillamente porque cada cinco minutos se presenta un acto delincuencial en la ciudad y no todos son denunciados.
Valledupar ha cambiado el sonido de la caja, guacharaca y acordeón, por el silencio del miedo en sus calle y hogares, en donde todos nos hemos preguntado ¿Quién cuenta los muertos en Valledupar?
* Contador Público. Especialista en Gerencia Pública. Docente Universitario.