Bogotá.
La Procuraduría General de la Nación formuló este viernes 21 de noviembre de 2025 pliego de cargos disciplinarios contra dos dragoneantes del INPEC, identificados como Juan Carlos Silva Ramos y Diego Alexander Casanova Villareal, por un presunto incumplimiento grave de sus deberes en la penitenciaría de alta y mediana seguridad La Tramacúa, en Valledupar.
Los hechos que motivan la acción del Ministerio Público se remontan al 17 de septiembre de 2023, durante el turno entre las 12:00 y las 18:00 horas, cuando al parecer los funcionarios omitieron registrar en el libro de minutas anomalías relacionadas con una fiesta de al menos cinco reclusos. Sin embargo, el video de la fiesta sólo fue hecho público en redes sociales en junio de 2024.
En la cárcel de máxima seguridad de Valledupar, La Tramacúa, se llevó a cabo una fiesta de cumpleaños de uno de los internos con alcohol y drogas. pic.twitter.com/SlpS6X1Esz
— Mauricio Vanegas (@Marovaan) June 26, 2024
Según la Procuraduría, en ese evento se habría consumido alcohol, drogas y, para colmo, habrían transmitido en vivo parte de la reunión desde el patio del penal.
La investigación apunta a que los dragoneantes no solo fallaron en documentar lo ocurrido, sino que habrían dejado extender la fiesta hasta altas horas de la noche sin informar formalmente de ello. La Procuraduría Regional Cesar calificó provisionalmente la conducta como falta gravísima, atribuyéndola a culpa gravísima, lo que podría conllevar sanciones severas si se comprueban las omisiones.
Este escándalo se suma a otras denuncias contra el penal: en junio de 2024, se difundieron videos en redes donde internos de La Tramacúa bebían, bailaban, consumían marihuana y cocaína, mientras algunos guardias habrían permitido el ingreso de licor, estupefacientes y celulares. Tras esos hechos, la Procuraduría incluso suspendió por tres meses al director del penal, el mayor (r) Carlos Yecid Molina Chaparro.
Con el pliego de cargos, la Procuraduría deja claro que no tolerará la impunidad en La Tramacúa. Si se prueba culpabilidad, los dragoneantes enfrentarán medidas disciplinarias drásticas. El caso revive además el debate sobre fallas estructurales en el sistema penitenciario y la complicidad de funcionarios para permitir fiestas clandestinas en cárceles de máxima seguridad.