Corregimiento de Nuevas Flores, municipio de San Diego
“San Diego es un pueblo hermoso, colmado de bendiciones”, dice la famosa canción “Mis Condiciones” del maestro Gustavo Gutiérrez que en su más reciente versión cantada por el propio autor, inicia con un generoso saludo para el alcalde Unaldo Rocha.
Sin embargo, el colegio de la vereda de Las Pitillas, corregimiento de Nuevas Flores, zona rural de San Diego, es la antítesis de lo hermoso. Sus baños parecen letrinas, el pizarrón o tablero del aula está tan cuarteado por las grietas que es casi imposible escribir sobre él. Los salones de clase están llenos de moho y, en general, su estado es tan deplorable que los padres de familia que aún envían sus hijos temen que el colegio se les vaya a caer encima, según el decir de Adriana Latta, una madre de familia que decidió alzar su voz para protestar por lo que considera es la institución educativa más miserable del Cesar.
Adriana presentó su rosario de quejas a La Tribuna del Cesar:
“Tengo un niño estudiando en el colegio del corregimiento de Las Pitillas, que pertenece a Nuevas Flores. El colegio de Las Pitillas se encuentra en muy mal estado, como ustedes pueden ver en las fotos. Las tapias están rajadas, el techo está que se viene abajo, las paredes de los salones también están rajadas, los baños no funcionan, hay unos huecos grandísimos en el patio, si por lo menos la tapia del lado afuera está prácticamente en el aire.
El colegio no cuenta con una sala de informática. Los niños no saben que es un computador. El colegio necesita un vigilante, no lo tienen.
Habían unos computadores, se los robaron porque no tienen una seguridad. El colegio necesita una aseadora, tampoco la tienen, así sea, o sea, que vaya así sea dos veces a la semana. Los televisores se los robaron, los aires, todo, porque el colegio no cuenta con una seguridad.”
Según la apesumbrada madre de familia, esta institución educativa depende de la Secretaría de Educación del Cesar y pese a los múltiples llamados a dicha entidad como al alcalde Unaldo Rocha, hasta el momento no le han prestado atención a su justo reclamo.
Reconoce sí, que el actual secretario de gobierno de San Diego, más conocido como el Mayor Ovalle, ha atendido los reclamos de la comunidad, ha tomado fotos como evidencia del mal estado del colegio y ha programado una reunión en la alcaldía para buscar una solución a los problemas que aquejan a la institución.
Adriana y las restantes madres de familia esperan que esta vez el alcalde Rocha sí les preste atención para no tener que pedirle el favor a Gustavo Gutiérrez de que le mande otro saludo musical al mandatario para que atienda a su comunidad.