Por Sebastián Pérez*
Su propietario, Wilson Sierra, ha procurado conservar la historia y la cultura cesarense a través de su arte, manteniendo vivo un legado que convirtió en espacio de identidad para la región. Nació en La Junta, Guajira, en 1955, y desde niño mostró afinidad por el arte. Llegó a Valledupar a los 12 años, estudió en el Colegio Nacional Loperena y más tarde, en Medellín, conoció la marquetería gracias a un cuñado, oficio que se convirtió en su pasión.
De regreso a Valledupar en 1982, encontró que la marquetería no estaba desarrollada en la ciudad. Fue entonces cuando conoció a Picasso, un pequeño taller fundado por las artistas Cecilia Monsalvo y Gloria Castro, que estaba a punto de cerrar porque sus dueñas no podían atenderlo. Sin tener dinero, pero con determinación, Sierra decidió comprarlo y tomar las riendas. Desde entonces, lo transformó en una galería donde además de marquetería se promovieron exposiciones y actividades culturales.
La huella de Wilson Sierra no se queda solo en Valledupar. En su pueblo natal, La Junta, dejó un legado espiritual con la imagen de la Virgen del Carmen que gestionó en 2005. Desde niño soñaba con que frente a la iglesia hubiese una escultura y, años después, logró traerla desde Bucaramanga en fibra de vidrio. La obra fue bendecida por el padre Dorian Rocha y, desde entonces, se convirtió en símbolo de fe y atractivo turístico: cada visitante que llega al pueblo busca conocerla y tomarse una foto con ella.

La Virgen del Carmen, ubicada en la Junta, Guajira.
La responsabilidad de Wilson y de la galería con esta obra no terminó ahí. Cada año y medio se encargan de su mantenimiento y restauración, garantizando que la imagen permanezca intacta y siga siendo orgullo de los junteros. “Es un símbolo que representa no solo la fe, sino también el amor por nuestro pueblo y nuestras raíces”, expresó con mucho orgullo el guajiro.
“Este lugar no es solo un negocio, es un pedazo de historia y cultura que hemos cuidado con mucho amor”, afirma Sierra, palabras que también reflejan lo que significa para él la Virgen del Carmen, símbolo que desde hace dos décadas protege a su pueblo natal. Con esa labor silenciosa y constante, Wilson Sierra y la Galería Picasso demuestran que el arte no solo se exhibe: también se enmarca en la memoria de un pueblo.
* Practicante de Periodismo y Comunicación Social de la UDES Valledupar.