Valledupar.
A través de una carta dirigida a la agente interventora de la Nueva EPS, Gloría Polanía Aguillón, el gerente del Grupo Clínica Médicos, Carlos Alberto Arce, anunció la suspensión definitiva de servicios en sus clínicas a los usuarios de la entidad, a partir de este jueves 13 de noviembre, debido a que al parecer esta no ha cumplido con los acuerdos de pago alcanzados en anteriores mesas de trabajo.
En la carta, el gerente explica que la situación es insostenible a tal punto que las deudas del Grupo con empresas prestadoras de servicios de energía eléctrica, proveedores, incluso acreencias de más de un año con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN, son el resultado del no pago de las obligaciones de la Nueva EPS con las clínicas que atienden a sus usuarios.
“Por medio de la presente nos permitimos notificarle que, ante los dos anuncios de suspensión de servicios, de fecha 1 de octubre y 6 de noviembre del año en curso, y no lograr una transacción de los procesos judiciales y el no pago del 80 % de la cartera corriente, nos vemos en la obligación de suspender a partir de la fecha la prestación de servicios en nuestras instituciones”, se lee en la carta.
En el documento se revela que la crisis del 1 de octubre pasado no fue la única por las mismas razones ya expuestas. El Grupo Clínica Médicos evidencia que el 6 de noviembre también hubo un anuncio de suspensión de servicios que al parecer tuvo algún tipo de situación que frenó la decisión.
Cabe recordar que, a finales de septiembre, 8 clínicas de la región, incluidas las del Grupo Clínica Médicos, anunciaron que suspenderían los servicios y que sólo atenderían urgencias a usuarios de la Nueva EPS por las deudas, pero luego de una mediación de la Gobernación del Cesar, congresistas y la gestión de los mismos gerentes de esas IPS se logró superar la crisis.
Pagos por $27.300 millones, correspondientes a la facturación de agosto, permitieron superar el asunto que mantuvo durante varios días en vilo a 400 mil usuarios de los sistemas subsidiado y contributivo en el departamento.
Pero, ahora la situación vuelve a la crisis. “Esta decisión tomada por la Junta Directiva, a pesar de la una relación comercial de muchos años, se basa en la falta de liquidez que nos ha dejado en una posición inoperante, con una crisis profunda y deudas insostenibles que ponen en riesgo la atención y vida de los pacientes, pues tenemos cuentas embargadas por las altas deudas del grupo que se han venido acumulando con el paso del tiempo”, agrega la carta dirigida a la agente interventora de la EPS.
Esta nueva crisis ha despertado la preocupación de organizaciones como las veedurías de atención al usuario en la región, una de estas en cabeza de Esperanza Arias, quien ha alertado en varias oportunidades sobre estas suspensiones de servicios, no solo con las clínicas mencionadas, sino con otros servicios que están agobiados por las deudas y el no pago de la Nueva EPS.