Valledupar.
La Tribuna del Cesar volvió a abrir un debate que toca fibras profundas en los hogares: el impacto del uso de celulares y redes sociales en niños y adolescentes.
Durante la sección Al Ruedo, oyentes de distintos barrios, corregimientos y municipios del Cesar coincidieron en una preocupación común: la infancia se está acortando y los valores familiares se están perdiendo.
Las llamadas dejaron claro que muchos recuerdan con nostalgia una niñez distinta, marcada por juegos en la calle, trompos, cometas y tardes enteras en la plaza Alfonso López, como lo recordó Álex Cárdenas. Tanto él como otros oyentes dicen que esa realidad fue reemplazada por pantallas, redes sociales y contenidos que no son aptos para menores. “Las redes sociales han alejado a las familias, han desintegrado esta sociedad”, mencionó Lesmi Centeno.
Varios oyentes señalaron que el celular se ha convertido en el “niñero moderno”, una salida fácil para calmar a los niños, pero con consecuencias graves: bajo rendimiento escolar, ansiedad, depresión, agresividad y hasta abandono de la escuela. Algunos alertaron sobre el aumento de casos de suicidio en adolescentes y el deterioro de la salud mental en edades cada vez más tempranas.
“Los celulares se prestan para cosas buenas y también malas”, así lo reconoció Doris Mindiola, mientras que Delfi De Hoyos indicó que los padres deben “regular el uso de las redes sociales, aumentando el número de suicidios y depresión, alto nivel de agresividad en el entorno familiar y escenarios estudiantiles, así como el abandono de la escuela, cuando la mayoría de los contenidos no son útiles en l desarrollo emocional de los muchachos”.
El debate también apuntó al papel del Estado. Muchos consideraron urgente una regulación clara que prohíba o limite el acceso a redes sociales para menores de 14 años, no solo en Europa, sino también en Colombia. Sin embargo, otros fueron enfáticos en que ninguna ley será suficiente si el control no empieza en casa.
“Los padres también son responsables”, repitieron varios oyentes, señalando que muchas veces son los mismos adultos quienes permiten o promueven el uso indiscriminado del celular, incluso exponiendo a los niños en redes sociales con contenidos inadecuados.
Desde una mirada más espiritual y social, algunos recordaron que la tecnología no es mala en sí misma, pero su mal uso está afectando la formación emocional, cognitiva y moral de los niños. El llamado fue a recuperar el respeto, la autoridad en el hogar y el acompañamiento real en lo que los menores ven, escuchan y consumen.
“Los papás hoy en día son muy contemplativos. Si los adultos mayores, muchas veces, tenemos dificultades con las redes sociales, no alcanzo a imaginar un adolescente. Sí estoy de acuerdo que esto se regule. Hay muchas cosas que afectan el desarrollo y la personalidad de nuestros niños y adolescentes”, dijo Alex Gutiérrez.
Según los oyentes el mundo cambió, pero no todo cambio significa avance. La invitación que quedó sobre la mesa es a proteger la infancia, recuperar valores y asumir, como sociedad, una responsabilidad que no puede seguir delegándose únicamente a una pantalla.