Mingueo, La Guajira.
La Guajira y toda Colombia no salen de su asombro por los momentos de horror que ha vivido la comunidad del corregimiento de Mingueo, jurisdicción de Dibulla, debido a la trágica muerte de la pequeña Shelsy Michel Navarro Ojeda, una niña de 3 años, y el brutal desenlace que tuvo un joven de 14 años a quien la comunidad señaló como responsable del crimen.
La mañana de este viernes se confirmó que el cuerpo sin vida de la niña sería sepultado en el corregimiento a partir de las 3:00 de la tarde, en medio de actos solemnes y una protesta entre el llanto y el silencio. Mientras tanto, el cuerpo ultrajado del joven de 14 años que fue ejecutado sin proceso, ni entrega de la verdad, permanece en poder de las autoridades.
Son muchos los detalles de este terrible caso que han sido opacados por el absurdo comportamiento de la comunidad llena de ira y de criminales que se apropiaron del derecho de saber la verdad.
Algunos de esos detalles fueron contados en Radio Guatapurí por Fredis Miguel Pérez, exconcejal de Dibulla, líder de la comunidad, quien motivó a los vecinos a iniciar la búsqueda de la niña hasta encontrarla. Existe un asunto particular que poco se vio y que demuestra que la unión de la comunidad, inicialmente, sirvió para el hallazgo de la pequeña, aunque llegó tarde.
“La pérdida de la niña fue tipo 1:00 de la tarde, su desaparición. Comenzó la policía a moverse, se comenzó a mover los bomberos, la comunidad, ya cuando iba entrando la noche ya hubo más preocupación, ya hubo más indignación de la gente porque ya se presentía lo más malo y se comenzaron a recorrer los barrios, el río, por todas partes”, explicó el exconcejal.
El detalle particular es que la comunidad compartía los detalles de la búsqueda a través de grupos de WhatsApp y justo en esa comunidad digital el exconcejal compartió la idea que permitió el hallazgo de la niña en una vivienda ubicada a pocos metros de la casa de la pequeña.
“Como a las 9:00 p.m., yo mandé un audio a los grupos que estaban acá, pues diciéndoles que buscaran, hicieran un rastreo casa por casa, de los más cercanos, y parece que la gente acató el mensaje y comenzaron a hacer ese rastreo y tipo 11:00 de la noche y lograron conseguir la niña en una vivienda muy cercana a la casa de donde ella vivía, ya que estaba a cinco casas”, reveló.
Así fue hallada, en una casa que parecía más bien una bodega, su cuerpo metido en un costal blanco, rodeado de inservibles y enseres de la vivienda. El macabro hallazgo quebró las emociones de los vecinos de Mingueo y luego los enfureció.
Pérez comenta que hasta ahí llegó su ánimo por liderar a la comunidad. Lo que pasó después tuvo otros protagonistas, que desempeñaron todo tipo de papeles. El desenlace de esta tragedia, para muchos, no ha llegado, pero para el joven de 14 años, al que asesinaron con sevicia sin un juicio de autoridades, el fin se presentó de manera cruel.
La recompensa de $50 millones que anunció la Gobernación de La Guajira sigue vigente, pues se cree que hay más personas involucradas con la muerte de la niña. Pero ahora también buscan a los criminales que torturaron y decapitaron al joven, señalado como el responsable del crimen de Shelsy, asesinada antes de Navidad.