Valledupar.
El exalcalde Mello Castro González defendió su gestión este lunes 10 de noviembre en una entrevista exclusiva con Radio Guatapurí, al responder al pliego de cargos formulado por la Procuraduría General de la Nación por presuntos sobrecostos en la controvertida obra "La Casa en el Aire". Castro, quien aspira a una curul en la Cámara de Representantes por el Partido Liberal, negó responsabilidad en el proyecto y cuestionó la oportunidad de la decisión, que coincide con el inicio de inscripciones para las elecciones legislativas de 2026.
La Procuraduría imputó cargos a Castro y a otros 2 funcionarios, entre ellos el exsecretario de Obras Públicas, Carlos Alberto de la Ossa Lacouture, y al interventor del contrato, Carlos Andrés Losada Contreras, por irregularidades que, según el ente disciplinario, generaron sobrecostos estimados en 280 millones de pesos. La obra, un mirador turístico en la cima de una colina que ha sido apodado irónicamente por su diseño inusual, fue iniciada durante la administración de Augusto Daniel Ramírez Udía y ha pasado por múltiples gobiernos sin completarse.
"No planeé, ni diseñé, ni ejecuté 'La Casa en el Aire'. Fui crítico de ella desde el principio y en mi gobierno no le invertimos un solo peso", afirmó Castro en La Tribuna del Cesar. El exmandatario, quien gobernó Valledupar entre 2020 y 2023, explicó que heredó un contrato en ejecución al 90% con investigaciones abiertas por parte de la Fiscalía, la Contraloría y la Procuraduría. "Encontramos un lío heredado. Optamos por una liquidación unilateral porque no nos pusimos de acuerdo con el contratista, y reducimos pagos en más de 900 millones de pesos", detalló.
Castro rechazó la idea de capricho en su decisión de no finalizar la obra, pese a una sugerencia directa del contralor general, Carlos Hernán Rodríguez, quien en 2022 le instó a completarla con acompañamiento de la Contraloría. "No fue por capricho, sino por inconvenientes con los entes de control y dudas sobre la finalidad de la obra: ¿es un mirador, una cafetería o qué? Hubo posiciones encontradas, y tras la pandemia, que nos restó dos años de gestión, priorizamos la cautela asesorados por abogados", argumentó.
El exalcalde no ocultó su escepticismo sobre el momento de la notificación. "Esto es un proceso viejo que lleva años, pero sale justo ahora, cuando se abrieron las inscripciones al Congreso. Genera sospechas de tufillo político, aunque respeto a las instituciones y deseo que se investigue a fondo", declaró. Aseguró que los pliegos no le impiden su aspiración: "Ya solicité el aval al Partido Liberal, y todo avanza normalmente. He salido bien librado de procesos anteriores, y este lo defenderemos con tranquilidad".
En el diálogo, Castro también aludió a las críticas ciudadanas sobre la utilidad de la estructura, que permanece inactiva bajo la actual administración de Ernesto Orozco. "La gente pasa y se pregunta: ¿para qué sirve esto? Es una obra sin claridad".
El pliego de cargos se suma a un historial de escrutinio sobre la obra, que ha consumido recursos públicos sin beneficio tangible para la comunidad. Mientras Castro avanza en su campaña –donde reporta "buena aceptación" por una "propuesta distinta y sin polarización"–, el caso reaviva debates sobre la reactividad de los entes de control y el impacto de investigaciones en procesos electorales.