Valledupar.
La noche del pasado domingo 3 de mayo de 2026, el terror se apoderó del barrio Las Marías, en el municipio de Manaure, Cesar. Sobre las 11:35 de la noche, en la calle 3 con carrera 9A, un sujeto con el rostro cubierto interceptó y acribilló sin mediar palabra a Alfonso Amaya Montagut, de 48 años, mientras este se dirigía a su residencia junto a su pareja sentimental, Lenis Chinchilla Lemus. El ataque, que dejó múltiples impactos de bala en el cuerpo de la víctima, ocurrió en la entrada del sector
La testigo presencial, devastada por los hechos, relató a las autoridades que el agresor, con una determinación escalofriante, accionó su arma en repetidas ocasiones contra Amaya Montagut, quien falleció de manera inmediata. Los patrullajes de vigilancia de la Estación de Policía de Manaure llegaron al lugar de los hechos, pero el asesino ya había huido en la oscuridad de la noche, dejando una estela de sangre e impotencia en la comunidad.
El alcalde de Manaure, Juan Carlos Araújo, confirmó los hechos en entrevista concedida a Radio Guatapurí.
El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía se hizo presente para adelantar los actos urgentes y el levantamiento del cadáver. Las autoridades ya tienen conocimiento del móvil del crimen y manejan información clave, aunque por ahora se mantiene en reserva para no entorpecer las pesquisas. La Policía Nacional confirmó que el caso está siendo investigado y que se buscan al menos a un responsable directo del ataque.
Con 48 años de edad, nacido en La Paz, Cesar, y residente en el mismo barrio donde cayó abatido, Alfonso Amaya deja un vacío en su comunidad y un drama humano. Mientras su pareja recibe apoyo psicosocial, los investigadores intentan esclarecer si este sangriento ataque hace parte de un ajuste de cuentas o un acto de violencia intencionada, en un hecho que evidencia una vez más la crudeza del accionar criminal en la región del Cesar.