Valledupar.
Con el telón abajo del Festival y la ciudad aún vibrando con su energía, el presidente del Concejo de Valledupar, José Eduardo Gnecco Zuleta, hace un balance positivo del impacto que deja esta gran celebración cultural. Con un acordeón en el pecho y la emoción intacta, destaca el entusiasmo de propios y visitantes, así como el impulso que el evento genera en el turismo y la economía local.
Presidente del Concejo José Eduardo ‘Lalo’ Gnecco Zuleta resaltó el impacto del folclor tras el cierre del Festival Vallenato pic.twitter.com/S1bfkmBQd9
— Radio Guatapurí (@RadioGuatapuri) May 4, 2026
“Feliz, feliz, feliz de ver el entusiasmo, la euforia que hay de la gente que nos visita. El turismo que esto genera es a lo que le debemos apuntar. El patrimonio cultural que tenemos es clave para dinamizar la economía”, expresa, resaltando que el vallenato sigue siendo una vitrina mundial para Valledupar.
Además, resaltó el trabajo que se viene realizando desde su corporación para exaltar a figuras del folclor que, según indica, han sido olvidadas. “Estamos exaltando a estas glorias para darles el valor que se merecen. Eso también motiva y llena de orgullo a sus familias”, afirmó, al tiempo que destacó el respaldo brindado a los acordeoneros que alcanzaron la semifinal, a quienes califica como “excelentes y merecedores de la corona”.
El amor por la música, asegura, es una herencia familiar. “Este es un tema que heredé de mi madre, de La Paz, Cesar, de la dinastía López. Siempre he sido inquieto con la música, incluso coleccionista. Creo que desde ahí hemos aportado al folclor”, comenta, insistiendo en la necesidad de proyectar esta riqueza cultural a nivel internacional.
Uno de los aspectos que más le entusiasma es el crecimiento de las nuevas generaciones. “Nos hace muy feliz ver este semillero de niños que vienen creciendo”, dice, destacando la labor del maestro Turco Gil, a quien reconoce por llevar el talento infantil vallenato a escenarios internacionales. “Debemos seguir en esta línea, así como en Brasil apoyan a los futbolistas, aquí debemos apoyar a estos niños para que sean grandes del folclor”.
Sobre el homenaje realizado en esta versión del Festival, no dudó en expresar su admiración por el Binomio de Oro. “Siempre iban 30 años adelante. Innovaban, pero sin perder las bases del vallenato. Eso los hacía únicos”, señala, recordando a figuras como Israel Romero y el fallecido Rafael Orozco, a quien definió como “una gloria del folclor”.
Además, indicó que las exaltaciones en vida continuarán y no solo en el ámbito musical. “Queremos resaltar también a educadores, médicos, escultores, pintores. Hay muchas cosas por mostrar en Valledupar. La cultura es lo más importante”, concluyó, dejando claro que, aunque el Festival ya terminó, el compromiso con el folclor sigue más vigente que nunca.