La Paz, Cesar.
En junio de 2023 iniciaron las obras de la segunda calzada Valledupar – La Paz, sentido norte-sur, vía que se construye en forma paralela a la calzada preexistente La Paz – Valledupar (sentido sur – norte), la cual entró en funcionamiento en enero de 2023.
La segunda calzada está proyectada con una extensión de 9.6 kilómetros y un costo total superior a los $116.000 millones, de los cuales, en una primera fase, se encuentran apropiados cerca de $62.000 millones.
Aunque el contratista cuenta con un plazo total de ejecución de tres años y medio, ya han transcurrido 16 meses desde que inició en junio del año pasado, esto es, casi la mitad del tiempo y el avance de la obra es poco alentador, como quedó evidenciado en un video captado por un dron, al cual Radio Guatapurí tuvo acceso y en el que se muestra que apenas se están haciendo trabajos de adecuación del terreno y aún no se ha construido el primer metro cúbico de asfalto.
Pero esto no es lo más grave. Además del retraso en la obra, el video muestra que en el trazado de la vía se encuentran varios árboles que deben ser talados para poder construir la vía, cosa que no ha sucedido, por lo que varios expertos en la materia concluyen que la obra se está construyendo sin la respectiva licencia ambiental.
Así lo denunció en La Tribuna del Cesar, el ingeniero civil José Jorge Maya Martínez, quien expresó su preocupación por el atraso en la ejecución de la obra y la falta de licencia: “Este pequeño trayecto, que no es más que diez kilómetros, tranquilamente se podía haber desarrollado en un año. Con preocupación observamos que los contratistas les adjudicaron un contrato para tres años y medio. Llevan dos años, han tenido un año para los rediseños y las licencias, y hasta el fin de semana que acaba de pasar, pues tenemos claro conocimiento que no han tenido licencias ambientales, no han tenido licencia de aprovechamiento maderable por parte de Corpocesar y las entidades competentes, inclusive no han tenido una aprobación para la cantidad de obras hidráulicas que se necesitan para mitigar la creciente de nuestro río Cesar.”
Maya Martínez indicó que “es grave que en un estado de derecho como Colombia, una experiencia de INVIAS nacional con 15 mil kilómetros en todo el país construido, y para hacer 10 kilómetros no tengan licencia ambiental, no tengan autorizaciones para hacer obras hidráulicas, han estado hasta con suerte que el río Cesar no ha venido este año con las crecientes que acostumbra, les ha podido dañar el poquito trabajo que han podido desarrollar porque no se han iniciado las obras de mitigación de corriente”.
Finalmente, el ingeniero, especialista en obras hidráulicas y medio ambiente de la Escuela Colombiana de Ingeniería, expresó su preocupación por la calidad de las obras que se están realizando, porque, en su concepto, “no se están haciendo las obras técnicamente con los perfiles de relleno, de piedra, de material pétreo, como debe hacer, hay bastante preocupación en los que conocemos este tipo de temas”.
Cabe recordar que la obra fue adjudicada por FINDETER al contratista denominado UNION TEMPORAL VIAL VLP, representada por Rodrigo Andrés Vélez Gómez. (C.C. 1.065.577.464). Esta unión temporal está conformada por las siguientes empresas: