La Loma de Calenturas, El Paso.
En un hecho de sangre que ha consternado a los habitantes del corregimiento de La Loma de Calenturas, jurisdicción del municipio de El Paso (Cesar), dos sicarios que se movilizaban en una motocicleta acabaron con la vida de un joven conocido con el alias de ‘Nea’ en la noche del miércoles. El crimen, que presenta características de una "limpieza social", ocurrió en el sector del polideportivo del barrio Buenos Aires, una zona que en las últimas semanas había sido foco de disputas por microtráfico.
De acuerdo con la información recolectada por las autoridades en el lugar de los hechos, la víctima se encontraba en la vía pública cuando fue interceptada por los pistoleros. Sin mediar palabra, los atacantes le dispararon en repetidas ocasiones, con impactos que en su mayoría se dirigieron a la cabeza, lo que le causó la muerte de manera casi inmediata.
Lo que más ha llamado la atención de las autoridades y la comunidad es el mensaje que los homicidas dejaron junto al cuerpo. Se trata de un cartel escrito a mano con la leyenda: “EGC, presente, limpieza social, fuera rateros”. La firma hace alusión al grupo delincuencial ‘Los Ejército Gatillo’, una de las bandas criminales que actualmente disputa el control del territorio para el microtráfico y la extorsión en el centro del Cesar .
Fuentes de la investigación revelaron que alias ‘Nea’ no era un desconocido para la ley. El joven registraba antecedentes judiciales por venta de estupefacientes y, según versiones de vecinos del sector, había recuperado su libertad recientemente tras un paso por la cárcel. Residentes del barrio Buenos Aires indicaron que en las últimas horas previas al crimen, ‘Nea’ habría protagonizado una fuerte pelea con miembros de una estructura delincuencial por la posesión de un punto de venta de drogas, lo que habría desencadenado la violenta retaliación.
Personal del Laboratorio Móvil de Criminalística de la Sijin se desplazó hasta el lugar para realizar la inspección técnica del cadáver. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a las instalaciones de Medicina Legal en la ciudad de Valledupar, donde se le practicará la necropsia de rigor para determinar a ciencia cierta el número de impactos y la trayectoria de los proyectiles.
Las autoridades de policía judicial ya trabajan en la revisión de cámaras de seguridad de la zona y en la recolección de testimonios para dar con el paradero de los dos sicarios que se movilizaban en la motocicleta, así como para confirmar si el mensaje dejado en la escena del crimen es auténtico o un intento de desviar la investigación hacia otros actores delincuenciales que operan en el departamento del Cesar.