El capitán de la Selección Colombia, James Rodríguez, se recupera en su residencia de Minnesota tras haber sido hospitalizado durante 72 horas por un cuadro de deshidratación severa, según informó oficialmente la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) el 2 de abril de 2026. El episodio ocurrió al día siguiente del amistoso ante Francia, en el que el mediocampista disputó 63 minutos. La FCF precisó que la afección es de “origen no deportivo”, no guarda relación con lesiones musculoesqueléticas ni con su actividad futbolística, y que el jugador presenta “una evolución favorable y una mejoría constante”.
Fuentes periodísticas coinciden en que la deshidratación fue consecuencia de una virosis estomacal que provocó vómitos, diarrea y pérdida crítica de líquidos, lo que obligó a su ingreso preventivo en un centro clínico de Minnesota. El jugador recibió el alta médica alrededor del miércoles 1 de abril y continúa su recuperación en casa, sin entrenamiento con el Minnesota United.
Alarmas prendidas por bajo rendimiento e historial de lesiones
James Rodríguez ha sufrido más de 40 lesiones (44 problemas físicos documentados) a lo largo de su carrera, que lo han dejado fuera de 135 compromisos entre clubes y selección. Su historial se caracteriza por un patrón recurrente de lesiones musculares (desgarros miofasciales y fibrilares), problemas en tobillos, gemelos, ligamentos y una fractura metatarsiana.
Las primeras molestias significativas aparecieron en la temporada 2011/12 con Porto; luego sumó siete lesiones en tres años en Real Madrid (2014-2017), once en 24 meses en Bayern Múnich (2017-2019, incluyendo una rotura de ligamento en la rodilla), y quince más entre Everton, Al Rayyan (donde sufrió su baja más larga: 191 días por un desgarro muscular), Olympiacos, São Paulo, Rayo Vallecano, León y Minnesota United. El departamento médico del Minnesota United ha calificado su historial clínico como “grave”, precisamente por esta reincidencia y la falta de continuidad física.
Por esta razón, fue descartado del partido de este fin de semana ante el LA Galaxy y su retorno a las canchas se evaluará “día a día”.
A menos de tres meses del Mundial 2026, James acumula muy pocos minutos en la MLS y su estado físico genera interrogantes tanto en el club como en la Selección Colombia, donde sigue siendo pieza clave para Néstor Lorenzo. Su evolución en las próximas semanas será decisiva para determinar si podrá llegar en plenitud al torneo.
¿Merece ser titular James en la selección?
Esta es una pregunta que divide opiniones, pero que debe responderse con realismo. A pesar de su indiscutible talento y su liderazgo histórico, los pocos minutos de juego en el Minnesota United, su extenso historial de lesiones (más de 40 episodios que lo han privado de continuidad) y el reciente cuadro de deshidratación severa plantean serias dudas sobre su capacidad para ser titular indiscutible en la Copa del Mundo.
Néstor Lorenzo ha demostrado lealtad hacia el ’10’, considerándolo fundamental por su visión de juego y experiencia, pero la realidad física actual sugiere que James necesitará demostrar rápidamente su recuperación y su estado de forma para justificar un puesto de inicio en un equipo que ha encontrado alternativas sólidas en el mediocampo. La decisión final será médica y táctica: priorizar su salud y evitar recaídas debe estar por encima de cualquier consideración sentimental.