Valledupar.
El horror no termina con el crimen. Lo que sigue puede ser peor: el acecho, las llamadas intimidantes y el encierro. Eso es lo que vive desde hace días la familia de Inés María Rumbo Vega, hermana de Jorge Rumbo, el hombre señalado de asesinar a su pareja sentimental (Betsy Liliana Ascanio) en el barrio Chiriquí, en hechos que aún son materia de investigación.
En una desgarradora entrevista con Radio Guatapurí, Inés María rompió el silencio para denunciar que, tras el feminicidio de su cuñada, ella y su familia se convirtieron en blanco de amenazas por parte del clan familiar de la víctima.
"Me llamaron y dijeron que nos iban a dar por lo que más nos duele y que estábamos advertidos. Así mismo llamaron a mi hermano (Jorge) y le dijeron lo mismo: que si se iba a acabar la familia se iba a acabar, que ella también tenía familia", relató la mujer, visiblemente afectada.
El miedo se apoderó de cada rincón del hogar de los Rumbo Vega. Inés María, su madre —una adulta mayor que atraviesa un delicado estado de salud— y sus hijos menores viven prácticamente secuestrados por el terror, encerrados en su propia vivienda, sin atreverse a salir.
"Mi mamá es una mujer de la tercera edad, se nos ha complicado mucho por esta situación. Mis hijos están guardados, no han podido ir al colegio por el temor de que me les hagan daño. Todos lo dejamos abandonado: la casa de mi mamá, nuestro negocio, todo está cerrado", agregó.
La situación es tan crítica que los niños interrumpieron su calendario escolar, mientras que la fuente de ingresos familiar —un negocio propio— permanece con las puertas cerradas por tiempo indefinido.
En medio del drama, Inés María también le envió un mensaje directo a su hermano Jorge, a quien se le pide que se entregue a las autoridades para que pague por su presunto crimen y, de paso, alivie la presión sobre el resto de la familia.
"Yo le dije a mi hermano: 'Jorge, por favor entrégate. Mi mamá está sufriendo mucho. Lo mejor es que tú pagues por lo que hiciste. No sé qué pasó, pero paga tú, no nosotros'", expresó con la voz entrecortada.
Inés reveló que la relación con su hermano no era cercana y que él ya había sido denunciado por violencia en su primer hogar. "Él se retiró de mi casa, no nos hablábamos. Él fue denunciado una vez por su primera mujer, creo. Este es el segundo hogar de él", explicó.
Sobre los hijos de la pareja —tres menores, dos de ellos de Jorge Rumbo—, Inés confirmó que están bajo el cuidado de la familia materna.
Inés María ya instauró la denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación, donde el caso se encuentra en etapa de investigación. Sin embargo, el paso del tiempo sin respuestas concretas ha profundizado la crisis.
"Ya tuvimos el denuncio en la Fiscalía, ya está en proceso, está en investigación. Pero nosotros pedimos que nos ayuden, que por favor nos ayuden. Mis hijos están guardados, mi mamá no tiene vida. Esto no es bueno", suplicó.
La comunidad del sector donde reside la familia Rumbo Vega permanece consternada, mientras las autoridades deberán ahora activar las rutas de protección para testigos y familiares de víctimas en procesos de violencia de género, con el fin de evitar que esta tragedia cobre nuevas víctimas.