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Económicas

Instituto Cardiovascular del Cesar, remando contra la corriente durante la crisis financiera del sistema de salud

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Andres Molina
Sunday, June 1, 2025 3:32 PM
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Valledupar.

Hace 20 años que existe el Instituto Cardiovascular del Cesar, una institución prestadora de servicios de salud a la que le ha tocado superar todas las tormentas en el sistema, entre ellas la liquidación de EPS como Solsalud, Golden Group, Medimás, Comparta, Barrios Unidos, Comfaguajira, la Caja de Compensación de Córdoba, Emdisalud, situación que dejó un hueco financiero de más de $12 mil millones, según lo manifestado por la gerente Martha Socarrás a La Tribuna del Cesar.

Pero no es la única dificultad que ha tenido que afrontar entidades como esta, de origen cesarense. En medio del diálogo, la gerente explicó que las batallas jurídicas por conseguir el dinero al que tienen derecho por servicios prestados de salud especializada han provocado desgaste a la institución y otras pérdidas.

“Y ese dinero, por más que uno coloca requerimientos jurídicos, no hay respuesta para las instituciones. Luego de esto viene lo que es la Ley de punto final, que esa es una cartera del 2016 al 2020 donde todo lo que se hacía fuera del POS se asumía a través de las secretarías. Uno prestaba el servicio, la factura la radicaba la EPS, la EPS la radicaba la secretaría, la secretaría hacía el pago… finalmente no todo se pagó. Por ese concepto también tenemos deudas. Y ahorita tenemos todo el tema de las intervenidas”, dijo la gerente.

Las EPS intervenidas por la Superintendencia de Salud ha empeorado la situación porque si estas entidades no pagaban antes, mucho menos con posesión administrativa del ente del Gobierno. 

“En estos momentos, en las instituciones que tenemos nosotros, que trabajamos con intervenidas, está Asmet Salud, Coosalud, Nueva EPS, Famisanar y Sanitas. ¿Qué pasa con estas empresas? La cartera que estaba hasta antes de la intervención queda congelada. Y esa cartera se la debemos nosotros a proveedores, a trabajadores, hasta gastos, a todo. Y el compromiso es que se cancela el 80 % de la radicación del mes anterior, mes a mes, pero eso tampoco está pasando”, manifestó.

La situación empeora cuando los acreedores aparecen, pues estos quieren sí o sí su dinero. Del mismo modo los trabajadores, que en la Cardiovascular son aproximadamente 520 personas, y por esto el panorama se vuelve tenso cada cierre de mes.

“Cada día esto es una bola de nieve porque lo que a mí no me pagan, yo no lo puedo pagar. Entonces, en estos momentos, si usted me pregunta mi programación de recaudo para este mes a tres días hábiles para que se acabe el mes, por lo menos me falta un 45 % por recaudar”, finalizó.

Esta es una radiografía de la situación actual de las clínicas y hospitales, en medio de una coyuntura que en principio de cuentas es política, que se desarrolla a kilómetros de distancia en la fría capital, mientras los pacientes esperan.

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