Valledupar.
La violencia urbana volvió a golpear con crudeza a Valledupar: Deivi Estrada Daza, conocido como ‘El Mono Estrada’, murió luego de ser baleado en un intento de robo ocurrido a plena luz del día en el barrio La Granja. El hecho, registrado hacia las 11:10 de la mañana del miércoles 8 de abril frente al colegio Prudencia Daza, expone sin matices el deterioro de la seguridad en la ciudad, donde los delincuentes ya no temen actuar en zonas concurridas.
Según información oficial, la víctima, prestamista y comerciante, descendía de un vehículo cuando fue interceptada por dos sujetos en motocicleta que intentaron despojarlo de sus prendas de oro. Estrada Daza se resistió y recibió un disparo que ingresó por la cadera sin salida, dejándolo gravemente herido. Fue trasladado a la clínica, donde falleció horas después, confirmando un desenlace que ya parece repetirse con alarmante frecuencia en este tipo de ataques .
Las autoridades iniciaron la investigación para ubicar a los responsables, mientras la Policía Judicial adelantó los actos urgentes y trasladó el cuerpo a Medicina Legal. Este crimen no solo sacude por su violencia, sino por el contexto: ocurre en medio de una seguidilla de homicidios que presiona a las autoridades locales a reaccionar con medidas concretas y no solo con anuncios.
El caso de ‘El Mono Estrada’, padre de dos hijos y residente en la urbanización Don Miguel, se suma a una cifra creciente de muertes violentas en la capital del Cesar, donde ya se contabilizan 34 de homicidios en lo corrido del año. La ciudad enfrenta un punto crítico: o se retoma el control del orden público, o la criminalidad seguirá imponiendo su ley en las calles.