Valledupar.
Los efectos del fenómeno de El Niño mantienen en alerta al sector ganadero del Cesar, donde la escasez de agua y alimento ha obligado a los productores a vender y trasladar animales hacia otras regiones, tal y como ya lo había advertido el Comité Agropecuario del departamento.
Óscar Daza Laverde, representante de los ganaderos del departamento ante Fedegán, calificó la situación como una calamidad en una entrevista con Radio Guatapurí y pidió al Gobierno nacional declarar la calamidad pública para facilitar medidas de apoyo.
El dirigente gremial explicó en Radio Guatapurí que algunas zonas del departamento completan hasta 90 días sin lluvias, mientras los ríos, pozos artesianos y otras fuentes hídricas registran niveles mínimos.
Ante la falta de condiciones para mantener los hatos, los productores están liquidando principalmente animales jóvenes, hembras y machos, mientras conservan las vacas destinadas a sostener la producción, aunque con costos elevados por la escasez de agua y comida.
“El fenómeno de El Niño no es que está comenzando, es que llegó hace mucho tiempo. Nosotros este año prácticamente hemos estado en verano. Hay zonas de la región donde tenemos 90 días que no cae una gota de agua. Entonces esto ha llevado a que se liquiden una cantidad muy grande de ganados”, dijo.
Daza señaló que parte del ganado que no es enviado a sacrificio está siendo trasladado hacia otras regiones, entre ellas el Magdalena Medio, donde las condiciones son menos críticas.
Según el último informe de evaluación citado por el representante gremial, más de 3.000 cabezas de ganado habían muerto y más de 20.000 habían salido del Cesar, especialmente desde la zona norte, debido a la necesidad de los productores de evitar mayores pérdidas.
La crisis también empieza a reflejarse en los precios de los productos derivados de la ganadería. Daza indicó que el queso se comercializa alrededor de los $28.000, mientras que el productor recibe cerca de $2.000 por litro de leche.
A su juicio, este último valor no refleja la escasez que ha afectado la producción durante todo el año, situación que atribuyó, entre otros factores, a la entrada de leche en polvo sin aranceles procedente de Estados Unidos, en el marco del TLC.
“Tenemos la realidad de que el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos les permite a las empresas traer leche en polvo sin arancel y los precios internacionales están muy bajos. Eso conlleva también que tengamos una gran importación de leche en polvo que no nos permite que el precio mejore a pesar de la escasez en la producción nacional”, expresó.
En cuanto a la carne, el dirigente advirtió que los precios podrían aumentar considerablemente si continúa la falta de alimento para el ganado, debido a una eventual reducción de la producción destinada al consumo nacional.
Daza también pidió que se adopten medidas de emergencia para aliviar las obligaciones de los productores, entre ellas la suspensión de la moratoria, reducción de intereses y recursos para comprar y subsidiar alimentos como silos para pequeños, medianos y grandes ganaderos.
“Se pueden tomar medidas en cuanto a los créditos, la suspensión de la moratoria, la rebaja de intereses, y además de eso, pueden destinar dineros del presupuesto nacional a la compra de silos de comida en general, para subsidiarla y darla a todos, a los pequeños, a los medianos y a los grandes”, manifestó.
Oscar Daza cuestionó la falta de pronunciamientos del Congreso frente al impacto del fenómeno de El Niño en el sector agropecuario, aunque reconoció que, con los parlamentarios actuales del Cesar, los cesarenses están bien representados.
Advirtió, finalmente, que la prolongación de la sequía puede generar desabastecimiento de productos de la canasta familiar y mayores presiones sobre la inflación, por lo que pidió a los congresistas de la región asumir esta problemática como una bandera ante el Gobierno nacional.