Valledupar.
La problemática de los apartamentos desocupados y abandonados de la urbanización Nando Marín, revelada por Fondo de Vivienda y Reforma Urbana de Valledupar, Fonvisocial, es más compleja de lo que parece, pues los casos de invasión denunciados en la manzana 6 del bloque Los Maestros de este conjunto de viviendas no son los únicos y las causas de esta situación no se conocen en profundidad.
El gerente de Fonvisocial, Gabriel Pineda, dijo en Radio Guatapurí que ante esta situación la entidad deberá gestionar ante el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio la reasignación de estos apartamentos, no sin antes identificar dónde están las personas a las cuales se les asignaron en 2013, durante el periodo del entonces alcalde Fredys Socarrás Reales.
“Ya oficiamos a Secretaría de Gobierno para que nos acompañe en una mesa de trabajo próximamente, porque vamos a verificar la habitabilidad de muchos apartamentos que hemos denunciado que están invadidos, para así pasar un reporte al Ministerio, y que ellos hagan lo pertinente, que es la revocatoria de esos apartamentos para que los reasignen a unas personas que de verdad estén necesitando un techo para vivir”, dijo el gerente.
Esta situación al parecer podría estar ocurriendo también en la urbanización Lorenzo Morales, pero el gerente de Fonvisocial aseguró que para estar seguros la entidad empezará a realizar la caracterización de habitabilidad y con base en los resultados tomar decisiones.
“Estamos ahorita en la tarea de hacer un pronóstico de habitabilidad, tanto en Nando Marín como en Lorenzo Morales, para verificar, a ciencia cierta, cuántos apartamentos están habitados por los verdaderos propietarios, cuántos están invadidos, cuántos apartamentos abandonados. Hay muchos apartamentos que están vandalizados, que ya no tienen ni puertas, ni ventanas, ni baños, porque los dejan solos y roban”, afirmó el funcionario.
Esta situación vuelve a sacar a la luz un problema ya denunciado en años anteriores. Desde el mismo año en que se entregaron las viviendas, muchas personas las arrendaron porque ya tenían casa propia en invasiones de la ciudad, un negocio que fue alertado y sobre el cual no se conocen sanciones.