Valledupar.
El presidente de la Junta Directiva de Fenalco en el Cesar, Ricardo Reyes, conversó con Radio Guatapurí sobre los resultados del encuentro de seguridad entre los tenderos, la Alcaldía de Valledupar la Fuerza Pública, con el objetivo de ampliar ante la opinión pública los pormenores de la mesa de trabajo, que fue lograda gracias a la exigencia de los comerciantes agobiados por la inseguridad.
El líder gremial explicó, en primera instancia, que la Unión Nacional de Comerciantes, Undeco, capítulo Valledupar, llevó varias propuestas consistentes en lograr la seguridad que los tenderos están necesitando, acordes a todas las manifestaciones del fenómeno de inseguridad ejercido por bandas criminales y delincuencia común.
Reyes expresó que uno de los problemas más graves de la inseguridad tiene que ver con los extorsionistas cada vez más peligrosos. “Generalmente la extorsión que se veía aquí en Valledupar es una extorsión que llaman de pesca. Hacen unas llamadas a muchas personas y esperando que algún incauto termine accediendo a este pago. Hoy en día lo que se está viendo en los pequeños comercios, sobre todo en barrios periféricos, es que ya están llegando, mostrando la cara, entregando panfletos, inclusive generando acciones criminales, disparos, ya inclusive hay una muerte de tenderos que están como hipótesis también la extorsión”, dijo el líder gremial.
Para Reyes la estrategia debe incluir a otros actores que pueden ayudar a fortalecer la seguridad y los más indicados son los taxistas, cuya movilidad es clave porque ven la ciudad desde diferentes puntos, de manera rápida.
“También se va a vincular al sector del taxista, porque consideramos que entre más sectores entren a hace parte y poder generar confianza y estrategia para delatar a personas, seguramente se va a tener mejor resultado, porque reconocemos que la escasez de Fuerza Pública no es suficiente para cubrir todos los sectores comerciales”, expresó.
Además del homicidio y la extorsión, Reyes se refirió a otros delitos que a diario afectan a los tenderos, que, aunque parezcan menores, tienen una alta incidencia en la gravedad del problema. “Hay un robo exprés también que ya está tomando mucha fuerza y eso está en mucha relación con el tema de consumo de alucinógenos. Estos jóvenes, después que se les acaba su consumo, se les hace fácil ir a una tienda o un comercio cercano, generalmente una tienda en local periférico, pues les facilita la huida a tomar lo producido del día”, explicó.
Este tipo de delitos se suma a los populares robos hormiga, cometidos por grupos de personas que llegan a los mini mercados y se llevan productos por unidades, afectando considerablemente las finanzas de los comerciantes.
Finalmente, en el encuentro se volvió a hablar de una estrategia que pese al transcurrir de los años no se concreta. Se trata de la conexión de las cámaras de seguridad externas del comercio con el centro de monitoreo de la Policía Metropolitana, lo cual multiplicaría la capacidad de vigilar las zonas aledañas a las tiendas.
“Se volvió a tocar, el alcalde fue puntual y solicitó que se revisara ese tema, mirar las especificaciones que requieren las cámaras. Él insistió y dejó claro que tienen que ser cámaras externas para garantizar la privacidad de los comerciantes y va a ser un tema recurrente en las mesas, al igual que unos botones de pánico silencioso que le permita tener a la fuerza pública en línea lo que está ocurriendo en algunos negocios”, finalizó.
Sin embargo, la iniciativa con estas cámaras de seguridad no se concreta. Las barreras no están claras, pero podrían ser varios aspectos, incluidas las conexiones técnicas de los dispositivos privados.