Valledupar.
Un estudio técnico de caracterización de los vendedores estacionarios y ambulantes del centro de Valledupar reveló que la ciudad registra más de 2.200 vendedores informales, según un censo realizado en 2016 por la Cámara de Comercio y la Alcaldía, cifra que se mantiene como referencia oficial para la planificación urbana y económica.
Para la actualización de 2025, el equipo investigador levantó 970 encuestas, de las cuales 957 fueron validadas para el análisis, convirtiéndose en la base más reciente sobre el funcionamiento del comercio informal en la capital del Cesar.
¿Qué dice su autor?
En entrevista exclusiva con Radio Guatapurí, Orlando Scopetta, investigador líder del estudio, destacó que el estudio sobre los vendedores ambulantes en el centro de Valledupar revela una población con alta vulnerabilidad social y económica, caracterizada por “un nivel de escolaridad bajo, poca tenencia de vivienda propia y un régimen de seguridad social fundamentalmente subsidiado”. Subrayó además que muchos llevan décadas en la misma actividad y en el mismo puesto: “la media de dedicación a esta actividad económica es de alrededor de 20 años y la permanencia en el mismo punto está cerca a los 18 años.” A pesar de ello, resaltó la “muy alta disposición a participar en los procesos de formalización, reubicación y capacitación” por parte de los comerciantes, para quienes la reubicación también representa una oportunidad de “dignificar su vida” y mejorar sus condiciones laborales y de salud.
Scopetta también explicó que el equipo realizó un ejercicio cercano al censo, logrando identificar 957 comerciantes informales en el centro histórico, y señaló que “el 90% son de nacionalidad colombiana” mientras otros tienen doble condición colombo-venezolana. Sobre las mercancías ofrecidas, indicó que “la mayor parte de estos comerciantes no venden alimentos”, aunque alrededor del 40% sí comercializa productos perecederos y requiere capacitación en manipulación de alimentos. Finalmente, enfatizó que la reubicación debe ser vista como “un proyecto de la sociedad valduparense en su conjunto” y no solo como un esfuerzo de la Alcaldía, destacando que la construcción de la nueva Plaza de Vendedores Estacionarios puede convertirse en un espacio digno, seguro y atractivo si se acompaña de estrategias de ordenamiento, mercadeo y fortalecimiento económico para los vendedores formales y en proceso de formalización.
El estudio identificó que los vendedores del centro comercializan principalmente productos que no requieren refrigeración, como:
Sin embargo, el 24,7% sí vende productos perecederos —como frutas, carnes, lácteos, jugos y alimentos preparados— lo que implica necesidades específicas de refrigeración y estándares sanitarios.
La mayoría de los comerciantes encuestados reside en comunas cercanas al centro, principalmente las comunas 1 y 3, lo que indica un origen local y una fuerte relación cotidiana con el sector comercial donde trabajan.
En cuanto a nacionalidad, el documento señala que:
El estudio confirma que la administración municipal avanza en la construcción de una Plaza de Vendedores Estacionarios, donde se reubicarán inicialmente 364 comerciantes que actualmente ocupan el centro.
Este proyecto busca:
Los resultados muestran que, pese a sus bajos ingresos y la falta de afiliación plena a la seguridad social:
El documento propone que Valledupar implemente:
Con este diagnóstico, Valledupar cuenta con una radiografía precisa de su comercio informal y una ruta técnica para avanzar hacia la recuperación del centro histórico, sin vulnerar derechos fundamentales. El reto, señala el estudio, consiste en equilibrar el ordenamiento urbano con la protección del mínimo vital y la dignidad de los trabajadores informales.