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El estadio Armando Maestre, una inversión multimillonaria sin dolientes

Este escenario enfrenta graves problemas en su batería sanitaria, ascensor fuera de servicio, luminarias quemadas y requiere una urgente intervención para que no se siga deteriorando.

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Andres Molina
Thursday, February 6, 2025 11:22 AM
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Valledupar.

A finales de 2015, durante el Sudamericano Sub-15 de fútbol, el estadio Armando Maestre Pavajeau volvió a abrir sus puertas al público tras un largo y controversial proceso de remodelación. Esta rehabilitación, que había comenzado el 1 de febrero de 2014 bajo la gobernación de Luis Alberto Monsalvo, estaba inicialmente prevista para concluir en 18 meses. Sin embargo, las obras se extendieron más allá de lo previsto, con varias adiciones presupuestales que aumentaron considerablemente el costo de la remodelación. Inicialmente, se había estimado una inversión de 50 mil millones de pesos, pero con las adiciones, el presupuesto final se incrementó a más de 66 mil millones de pesos, incluyendo una ampliación de la tribuna oriental.

El contrato de reconstrucción fue adjudicado por la Gobernación del Cesar en enero de 2014 a la empresa GMP Constructores y Grupo Empresarial Capitol. Durante el proceso de remodelación, se implementaron modificaciones y mejoras, pero, al momento de la reapertura en 2015, el estadio seguía incompleto. La tribuna oriental estaba inhabilitada, y la tribuna occidental, que se abrió para el evento, presentaba importantes falencias: huecos en la cubierta, falta de silletería y problemas en las zonas de acceso y escaleras.

En 2025: el estadio vuelve a ser noticia

A principios de 2025, el estadio Armando Maestre Pavajeau volvió a estar en el centro de la polémica, esta vez debido al estado del gramado, que fue severamente criticado tras el partido entre Alianza Valledupar F.C. y el Deportivo Independiente Medellín, jugado el 26 de enero, por la Liga BetPlay I 2025. Jugadores y expertos señalaron que el campo de juego no cumplía con los estándares mínimos exigidos para un partido de alto nivel, siendo calificado por algunos medios como “la peor grama del país”. Este incidente provocó una ola de comentarios y quejas tanto a nivel local como nacional.

Sin embargo, el problema de la grama no es el único desafío que enfrenta el estadio. Existen diversas deficiencias estructurales que han sido ignoradas durante años, las cuales merecen la atención urgente de las autoridades locales y los responsables del mantenimiento del escenario deportivo.

Problemas estructurales y de salud

Uno de los problemas más serios y poco abordado es el de las palomas que anidan en el estadio, especialmente en el sótano y en el techo del tercer piso.

Los desechos de estas aves no solo han deteriorado la infraestructura, sino que también representan un grave riesgo para la salud, ya que sus heces y plumas pueden causar enfermedades respiratorias y otras complicaciones, como alergias en la piel. La situación ha llegado a tal punto que varios empleados del Alianza Valledupar F.C. ya han manifestado problemas de salud debido a la exposición constante a estos desechos.

A pesar de la gravedad del asunto, las autoridades y los responsables del estadio no han tomado acciones para erradicar este problema. No se han implementado estrategias de control o medidas para evitar que las palomas continúen anidando en el estadio, lo cual sigue siendo un dolor de cabeza para los trabajadores y visitantes.

Inaccesibilidad y falta de mantenimiento en el ascensor

Otro problema de gran relevancia es el ascensor del estadio, el cual está fuera de servicio desde finales de agosto de 2024.

Este ascensor, que es esencial para garantizar el acceso a las zonas altas del estadio, especialmente para personas con discapacidad, se encuentra inutilizado debido a la falta de mantenimiento y al mal uso. A pesar de las quejas de los aficionados y la comunidad, el ascensor sigue siendo un pendiente por parte de las autoridades. La falta de un sistema de accesibilidad adecuado impide que personas con movilidad reducida puedan disfrutar de los partidos en igualdad de condiciones.

Deficiencias en los servicios sanitarios

Los baños del estadio también presentan un estado deplorable. En la tribuna occidental, las condiciones de los servicios sanitarios son precarias.

En el área masculina, los inodoros están fuera de servicio, algunos con problemas en el sistema de evacuación, otros sin agua y todos con residuos acumulados, lo que crea un ambiente antihigiénico y peligroso para la salud. En la zona de lavamanos, la mayoría de los grifos están rotos, y las instalaciones muestran señales de abandono.

Aunque los baños en la zona de damas están en mejor estado, también presentan fallas, como la falta de puertas en algunos cubículos, lo que expone a las usuarias a la vista de todos. Además, muchos de los inodoros presentan problemas similares a los de la zona masculina, debido a fallas en el sistema de agua y evacuación.

Otro problema es la tarifa que se cobra por el uso de estos servicios sanitarios. Aunque se exige un pago de dos mil pesos para utilizar los baños, los aficionados se quejan de la mala calidad del servicio. Esta situación genera cuestionamientos sobre el destino de los recursos recaudados, ya que no se están utilizando para mejorar las condiciones de los baños, lo que ha aumentado el malestar entre los asistentes al estadio.

Condiciones en la tribuna oriental y otros problemas

La tribuna oriental, conocida como Serranía del Perijá, enfrenta una situación aún más grave. Las baterías sanitarias en esta área están completamente destruidas y no funcionan debido a la falta de agua. Este problema hace que los aficionados que se ubican en esta tribuna se vean obligados a soportar condiciones antihigiénicas durante todo el partido, sin acceso a servicios básicos.

Además, la torre de iluminación en el costado sur oriental del estadio ha presentado fallas recurrentes. Durante el partido entre Alianza Valledupar F.C. y Deportivo Independiente Medellín, la torre se apagó en pleno juego, lo que provocó la suspensión temporal del partido.

Este tipo de incidentes no es nuevo, ya que en varias ocasiones anteriores se han registrado problemas similares debido a la falta de mantenimiento en los sistemas eléctricos del estadio, incluyendo la planta generadora de electricidad, que no ha recibido los cuidados necesarios para garantizar su funcionamiento adecuado.

Desgaste de las graderías y la imagen del estadio

El estado de las graderías también deja mucho que desear. Muchas sillas están dañadas, especialmente en la tribuna Serranía del Perijá, que sufre tanto por el vandalismo como por el desgaste causado por las condiciones climáticas.

Las sillas rotas y el deterioro general de las graderías afectan la experiencia de los aficionados y contribuyen a una mala imagen del estadio, que se presenta como una instalación de primer nivel, pero que en la práctica no cumple con los estándares requeridos.

Llamado a la acción

El estadio Armando Maestre Pavajeau, que ha sido sede de importantes eventos deportivos, como el Sudamericano Sub-15 en 2015, los Juegos Bolivarianos de 2021 y conciertos de gran envergadura, no puede seguir funcionando en estas condiciones.

Es urgente que las autoridades locales y los responsables del mantenimiento del estadio tomen medidas inmediatas para resolver estos problemas estructurales, garantizar la seguridad e higiene de las instalaciones y proporcionar una experiencia adecuada a los aficionados.

Este informe refleja la necesidad de una intervención integral que asegure que el estadio esté en condiciones óptimas para los eventos que se realizan en Valledupar y que se respete la dignidad de los ciudadanos y los visitantes que acuden a este importante lugar de encuentro.

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