Valledupar.
La mañana de este martes, el investigador de la historia del Cesar, Ernesto ‘Tico’ Altahona, presentó ante estudiantes y docentes de la Universidad Nacional de Colombia, sede La Paz, una valiosa colección de libros antiguos, rarezas de siglos pasados, con la intención de donarla a la biblioteca de este prestigioso centro de educación pública superior.
“Estamos entregándoles libros tan antiguos como los libros de convenio de Andrés Bello de 1880, también estamos entregando un libro que solamente está aquí, que solamente tiene la Biblioteca Luis Ángel Arango que es el libro El Rocío, un libro que solamente hay una copia en circulación que conocemos y esta copia de 1872 y todos estos cuentan la historia de nuestra región, todo esto cuesta la historia de Valledupar”, dijo.
Altahona, creador de iniciativas de investigación cultural y reconocimiento profundo de valores culturales como ‘Yo Creo en el Cesar’, se ha dedicado a rastrear en la historia a personajes, registrar y confirmar hechos, y luego conversar, escribir y compartir los hallazgos.
“Este era un libro de mi abuelo que sobrevivió la bomba que le pusieron a Pepe Castro todavía tiene vidrios por dentro así que, con cuidado, y estos son libros que cuenta la historia de Priscila, de todos lo que somos y de dónde venimos, porque mi abuelo fue el primero en investigar a la familia Herrera”, expresó con la libreta de apuntes, puño y letra del patriarca liberal.
La colección no solo incluye una veintena de libros, también hay mapas tan antiguos, que podrían superar los 400 años de existencia, según lo manifestado por el joven investigador. “Hay un mapa del Caribe colombiano, un mapa de las Indias Occidentales, que es el Caribe, pero también tenemos un mapa que es el de mayor valor histórico, que es un mapa de 1635, un mapa donde llaman a Valledupar por primera vez ciudad de los Reyes, porque el nombre de Valledupar no era Valledupar, el nombre era Reyes”, manifestó.
Frente a estudiantes y docentes de la UNAL sede La Paz, el investigador también resaltó la importancia de que la juventud investigue, conozca la historia, no solo la de la región, sino la propia, pues detrás de cada persona hay un sinnúmero de, por ejemplo, apellidos, que reflejan un origen, oficio, vocación, etc.
“Es importante porque cuando tú conoces tu historia aprendes los errores que se cometieron antes o qué le sucedió bien y entonces vas a poder aprender y no cometerlos o hacer mejores decisiones o entender por qué se hacen cosas que se siguen haciendo hoy que no se deben seguir haciendo”, apuntó.
El escritor e investigador concluye con comentarios sobre su libro ‘Priscila en el país del olvido’, una obra que presentará al público próximamente en la Academia de Historia del Cesar y que tiene una conexión particular con la Universidad Nacional de Colombia, sede de La Paz.
“Priscila es la primera novelista del Magdalena Grande. De ella no sabíamos nada desde 1935 que se publicó en la colección Daniel Samper, en la colección de Samper Ortega, no se sabía nada, no se sabía quién era su papá, quién era su primo, su esposo, decían que era hermano de Rafael Núñez cosa que no era cierta, y el libro Priscila en el País del Olvido lo que hace es un homenaje a Priscila porque descubrimos quién es ella, quién era su papá, quién eran sus abuelos, cuál es su historia y cómo ella termina vinculada con la Universidad Nacional sede de La Paz”, concluyó.