Bogotá.
El peso colombiano cerró esta semana con una apreciación notable frente al dólar. La TRM del viernes 13 de marzo se fijó en $3.700,46, lo que representa una disminución del 1,79% —equivalente a $67,48— frente al mismo día de la semana pasada, y una caída del 9,97% respecto al mismo día del año anterior. Al cierre del mercado en la Bolsa de Valores, la divisa se ubicó en $3.697, consolidando una semana de relativa calma para el peso colombiano en medio de un entorno internacional convulsionado.
Factores internos: las elecciones, el detonante del fortalecimiento.
El principal motor interno de la caída del dólar esta semana fue político. Los resultados de las elecciones legislativas del 8 de marzo dejaron dos señales que los inversionistas interpretaron como positivas: el buen desempeño de La Consulta por Colombia y un Congreso con composición dividida que sugiere equilibrio de poderes. Según el analista Juan Pablo Vieira, citado por La República, el triunfo de una coalición de centro-derecha en el Congreso fue interpretado por parte del mercado como una señal de mayor equilibrio institucional, lo que genera optimismo entre inversionistas y mejora las expectativas de estabilidad económica.
Factores externos: guerra en Medio Oriente y petróleo sobre los $100.
En el plano internacional, el panorama es más complejo. Los precios del barril de petróleo Brent se situaban este viernes ligeramente por encima de los $100, con las bolsas a la baja tras días de volatilidad por la guerra en Oriente Medio. Irán ha respondido bloqueando el estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. Paradójicamente, el petróleo alto beneficia a Colombia como país exportador, al tiempo que el índice DXY —que mide la fortaleza del dólar frente a otras monedas— se sitúa en la franja de 99 a 99,5, impulsado por la demanda de activos considerados seguros, lo que genera presión alcista sobre la divisa en los mercados globales.
¿Quién gana y quién pierde?
Con el dólar alrededor de $3.700, los exportadores de café, flores, aguacate y petróleo reciben menos pesos por cada dólar vendido, lo que reduce su rentabilidad. En cambio, los importadores de materias primas, tecnología y medicamentos pagan menos pesos, abaratando sus costos. Los viajeros y estudiantes en el exterior también se benefician. Por su parte, quienes tienen deudas en dólares alivian su carga, mientras que las remesas que reciben las familias colombianas desde el exterior —muchas en Valledupar y el Caribe colombiano— pierden poder adquisitivo al convertirse a pesos.
¿Qué se espera?
El Banco de Bogotá proyecta una TRM de $3.700 durante marzo de 2026. Diego Franco, de Franco Capital Asset Management, plantea que, si la volatilidad internacional no se intensifica, el dólar navegará entre $3.740 y $3.785, con un escenario de mayor presión que podría llevar la divisa a $3.885. La clave estará en la evolución del conflicto en Medio Oriente y en las señales que emitan los candidatos presidenciales en las próximas semanas, factores que mantendrán al mercado cambiario en estado de alerta permanente.