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En vereda de Curumaní, estudiantes deben cruzar un caño lleno de caimanes para llegar al colegio

Por
Merlin Duarte
Sunday, March 15, 2026 2:41 PM
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Curumaní.

La comunidad de la vereda Nueva Granada #2, en el municipio de Curumaní, Cesar, lanzó un llamado urgente a las autoridades departamentales para atender una problemática que pone en riesgo a más de 100 habitantes del sector, especialmente a los más pequeños, debido a la presencia constante de caimanes (babillas) en el caño Anime.

Yanet Mejía, coordinadora de obra de la Junta de Acción Comunal de la vereda, explicó que la situación genera temor entre los habitantes, especialmente entre los niños que deben cruzar el caño lleno de caimanes para asistir a la escuela más cercana, ubicada en el municipio de Chiriguaná.

Según indicó, el caño Anime sirve de límite entre Curumaní y Chiriguaná, por lo que muchas familias deben trasladarse constantemente de un municipio a otro para estudiar, trabajar o comercializar productos. Sin embargo, al no existir un puente, las personas deben atravesar el caño nadando o incluso sobre caballos.

“Para nosotros ha sido de gran temor porque representa un riesgo, especialmente para los niños que pasan para la escuela, así como los pescadores, ancianos y otras personas que pasan por ahí. Un animal de estos llegase a morder a estas personas generaría una desgracia para cualquier familia”, indicó la mujer, asegurando que los campesinos deben movilizarse para vender productos como queso, suero, gallinas y cerdos. 

Mejía aseguró que anteriormente existía un tronco colocado de lado a lado que permitía el paso, pero fue retirado durante las labores de dragado realizadas en el sector, lo que dejó nuevamente incomunicada a la comunidad.

Manifiesta Mejía que se han observado con frecuencia en la zona ejemplares que que podrían medir cerca de seis metros. De acuerdo con la líder comunitaria, en el lugar habitan al menos dos especies de estos reptiles que habrían llegado desde la ciénaga, atravesando el río Cesar y subiendo por el caño que desemboca en ese afluente.

Según datos revelados por la líder comunal, el caño tiene aproximadamente cinco metros de profundidad tras el dragado y cerca de 35 metros de ancho en temporada de invierno, lo que incrementa el riesgo para quienes deben cruzarlo diariamente.

Mejía indicó que los caimanes incluso han comenzado a acercarse a los patios de las viviendas, lo que aumenta la preocupación de los parceleros que habitan la vereda.

Ante esta situación, la comunidad solicitó el acompañamiento de la Asamblea del Cesar para gestionar ante el Batallón de Ingenieros y la Oficina de Gestión del Riesgo la instalación de un puente militar provisional que permita el paso seguro mientras se gestiona la construcción de un puente definitivo.

“Necesitamos que por favor nos ayuden a mitigar esta situación. Pedimos, de corazón que, en el menor tiempo posible, seamos escuchados y se pueda construir este puente militar para que la comunidad pueda trasladarse sin temor alguno”, dijo. 

La líder comunitaria explicó que la petición ya fue presentada ante las alcaldías de Chiriguaná y Curumaní, así como ante la Gobernación del Cesar, desde donde les informaron que el proyecto para un puente requiere un proceso de formulación y recursos que podría tardar.

Por esta razón, los habitantes consideran que la instalación de un puente militar sería una solución más rápida para evitar una tragedia y garantizar la movilidad de la comunidad.

En nombre de la comunidad, Yaneth Mejía pidió a las autoridades actuar con prontitud para evitar que la presencia de estos animales y la falta de infraestructura terminen causando una desgracia en la zona.

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