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Al Ruedo: Las costumbres del viejo Valledupar se están perdiendo. Oyentes piden rescatar el civismo, el respeto y la vida de barrio

Por
Merlin Duarte
Wednesday, May 13, 2026 1:51 AM
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Valledupar.

La nostalgia por el “Viejo Valledupar” marcó el debate de este lunes en la primera emisión de La Tribuna del Cesar de Radio Guatapurí, donde decenas de oyentes coincidieron en que muchas de las tradiciones, valores y costumbres que caracterizaban a la ciudad han ido desapareciendo por la inseguridad, la tecnología y los cambios sociales.

El tema surgió a propósito de las “costumbres perdidas”, recordando aquellas prácticas tradicionales como barrer el frente de la casa, regar las plantas, sentarse en la puerta a conversar con los vecinos, respetar a los mayores y mantener el sentido de pertenencia por los espacios públicos.

Yiyo Martínez lamentó el deterioro del civismo y recordó cómo antes los ciudadanos cuidaban el centro histórico de Valledupar. “Nosotros antes -porque viví y crecí en el entorno de la plaza Alfonso López, cuidábamos esa plaza- cuidábamos esas matas, cuidábamos todo. Y ver un vándalo acabar la matera, eso le trae unos recuerdos de ese Valledupar, ese viejo Valledupar”, expresó y recordó la tradición de “la ñapa” en las tiendas de barrio. “Uno iba a hacer un mandado y le daban la ñapa, un confitico, una cosa. Ya eso se perdió”, comentó.

Desde el Parque de La Victoria, otro oyente manifestó su indignación tras observar cómo una persona destruyó una matera pública y aseguró que la tecnología ha afectado profundamente la convivencia.

Rosario García lamentó que incluso el vallenato costumbrista haya cambiado con el paso del tiempo. “Los compositores actuales le cantan al amor y al desamor, pero se olvidan del río, de la luna, de los mangos, de la naturaleza y de la Sierra Nevada”, manifestó.

Alex Gutiérrez evocó las reuniones entre vecinos cuando se iba la energía y todos salían a sentarse frente a sus casas. “Cuando se iba la luz nos sentábamos en la puerta de la casa a conversar y hablar de la historia de las familias y de la ciudad. Son cosas que hay que retomar”, expresó.

Delfi de Hoyos aseguró que una de las costumbres que más extraña es el respeto entre las personas. “Todo el mundo trataba de usted a las personas, era un sinónimo de respeto. Hoy en día eso no se usa”, dijo.

La oyente Daisy Morales fue más contundente al afirmar que recuperar esas tradiciones dependería de la generación. “Para que las cosas vuelvan a ser como antes, tendríamos que volver a nacer la generación suya y la generación mía”, comentó.

Desde La Paz, Carlitos Mejía recordó prácticas tradicionales de Semana Santa, las parrandas y las actividades comunitarias. “Las famosas parrandas verdaderas, donde nadie interrumpía a nadie; ahora todo el mundo está pegado al celular”, afirmó.

Mientras tanto, Nina Escobar señaló que todavía conserva algunas costumbres, aunque reconoció que la inseguridad impide mantener otras. “Yo sí barro la puerta y sí riego las matas, pero sentarnos en la puerta ya es un peligro”, indicó.

El debate también estuvo acompañado de críticas por los constantes apagones y racionamientos de energía en Valledupar. Marlene Ortiz Prado hizo un fuerte llamado a Afinia y cuestionó las interrupciones del servicio en medio de las altas temperaturas. “Esto también es atentar contra la vida de las personas. Hay niños y adultos mayores pasando noches enteras sin poder dormir por el calor”, expresó.

Por su parte, María Cecilia Vera insistió en la necesidad de recuperar el civismo y la urbanidad. “Necesitamos urgente la cívica y la urbanidad de Carreño. Ya la gente no saluda, no respeta y hasta botan basura frente a uno”, manifestó.

Adolfo Alfaro también pidió rescatar el sentido de pertenencia por la ciudad y las enseñanzas de los mayores. “Hay que rescatar esas buenas costumbres que nuestros abuelos nos enseñaron”, afirmó.

Ana Mendoza relacionó la pérdida de los valores familiares con los cambios en la dinámica del hogar y la falta de tiempo entre padres e hijos. “Antes la mamá permanecía en casa pendiente de formar a sus hijos. Hoy la vida cambió y ya no queda tiempo para compartir como familia”, explicó.

Como conclusión, los oyentes coincidieron en que, pese a los cambios sociales y tecnológicos, aún existen ciudadanos que buscan mantener vivas las tradiciones del viejo Valledupar, especialmente aquellas relacionadas con el respeto, la convivencia y el amor por la ciudad.

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