Valledupar.
Con una destacada participación de líderes comunitarios, organizaciones sociales, instituciones y actores culturales, se desarrolló el evento “Corredor de Vida del Cesar: tejiendo transiciones territoriales”, un espacio de diálogo centrado en los avances y retos de la recuperación socioecológica del territorio.
La jornada, realizada en el Centro de Convenciones Crispín Villazón permitió socializar los principales resultados de este proceso que busca reconectar ecosistemas entre la Serranía del Perijá y la Ciénaga de Zapatosa, integrando sostenibilidad, cultura y desarrollo territorial.
Clara Solano, representante legal del Consorcio Alma Natura, explicó que el evento tuvo como propósito presentar los resultados del proyecto, destacando que el Corredor de Vida del Cesar ha sido identificado como una región estratégica para avanzar en uno de los primeros procesos de transición energética justa en Colombia.
“Es un territorio inmensamente rico en biodiversidad, cultura y producción, pero que también enfrenta retos importantes por actividades como la minería. Lo que buscamos es generar oportunidades para campesinos, agricultores y pescadores, mientras avanzamos en la recuperación de la naturaleza”, señaló.
Solano indicó que este proceso, iniciado a finales de 2024, ha permitido importantes avances en restauración ecológica y fortalecimiento comunitario. Entre los principales resultados destacó la intervención de cerca de 1.200 hectáreas en procesos de restauración y conectividad ecológica, así como la implementación de sistemas productivos sostenibles que aportan a la seguridad alimentaria en zonas rurales.
Además, más de 250 organizaciones comunitarias han sido capacitadas en procesos de biocomercio, promoviendo el uso sostenible de la biodiversidad a través de actividades como la pesca responsable, la producción agrícola, las artesanías y el fortalecimiento de iniciativas lideradas por mujeres.
“Buscamos que las asociaciones no solo produzcan, sino que mejoren sus procesos, encuentren mercados y generen ingresos sostenibles, sin afectar los recursos naturales”, agregó.
Historias que reflejan el impacto en las comunidades
Uno de los testimonios que evidenció el alcance del proyecto fue el de Hilario Vega, habitante del corregimiento de Boquerón, quien ha sido beneficiario de un patio productivo comunitario.
Según relató, su proceso inició tras ser convocado por la Junta de Acción Comunal a capacitaciones desarrolladas en el municipio de La Jagua de Ibirico, donde participó activamente en los espacios formativos del programa.
“Gracias a este proyecto hoy tengo asegurada mi alimentación. No me hago rico, pero tengo lo básico todos los días y también comparto con mis vecinos, que llegan y toman productos como cilantro, ají o tomate. Esto se ha convertido en una granja comunitaria”, expresó.
Vega explicó que, aunque inicialmente buscó implementar el proyecto en un colegio, las limitaciones de espacio lo llevaron a adecuar un terreno propio, donde actualmente desarrolla el patio productivo con el apoyo técnico y económico del programa.
Entre los beneficios recibidos, destacó la entrega de herramientas como bomba de agua, sistema de energía solar para riego y acompañamiento técnico permanente, lo que le ha permitido fortalecer sus conocimientos en producción sostenible.
“Además del apoyo económico, lo más importante ha sido la capacitación. Hoy sabemos cómo producir sin afectar la tierra y cómo aprovechar mejor los recursos”, añadió.
En el evento participan entidades como el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Fondo para la Vida, la Gobernación del Cesar, Corpocesar, así como organizaciones como la Fundación Natura y la Fundación Alma, junto a múltiples actores locales.
Durante la jornada, líderes comunitarios compartieron experiencias sobre el impacto del proyecto en sus territorios, resaltando el fortalecimiento de capacidades locales y la implementación de alternativas productivas sostenibles.
El balance del primer día dejó como mensaje central que la transición territorial no solo implica restaurar ecosistemas, sino también fortalecer la cultura, la organización social y las oportunidades económicas de las comunidades.
El evento continuó este jueves con una agenda enfocada en gobernanza, interculturalidad y proyección del Corredor de Vida del Cesar, incluyendo la firma de un manifiesto colectivo que busca garantizar la sostenibilidad y continuidad de este proceso en la región.