Curumaní.
La directora de la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, Adriana Margarita García Arévalo, confirmó que la entidad ya atendió el llamado de la comunidad de la vereda Nueva Granada 2, en límites entre Curumaní y Chiriguaná, tras los reportes sobre la presencia de caimanes en el caño Anime, situación que venía generando temor entre campesinos y estudiantes de la zona.
Durante entrevista en Radio Guatapurí, la funcionaria explicó que el equipo del Centro de Atención y Valoración de Fauna y Flora fue enviado al sector para intervenir la situación y garantizar la seguridad tanto de las personas como de los animales silvestres.
“Nos llegó el reporte de esa aparición del animal. Nosotros enseguida remitimos a todo el personal encargado en nuestro centro de atención y valoración de fauna y flora y ellos son los encargados de ayudarnos a capturar el animal y devolverlo a una zona mucho más segura para él y para las personas”, señaló García Arévalo.
La situación había sido denunciada previamente por la líder comunitaria Yaneth Mejía, quien alertó sobre el riesgo que enfrentan diariamente las familias campesinas que deben cruzar el caño Anime para estudiar, trabajar y comercializar productos agrícolas y pecuarios.
Según explicó, el caño sirve como límite natural entre Curumaní y Chiriguaná y, ante la falta de un puente, los habitantes deben atravesarlo nadando o incluso montados a caballo.
“Para nosotros ha sido de gran temor porque representa un riesgo, especialmente para los niños que pasan para la escuela, así como los pescadores, ancianos y otras personas que pasan por ahí. Un animal de estos llegase a morder a estas personas generaría una desgracia para cualquier familia”, manifestó Mejía en su momento.
La líder aseguró que anteriormente existía un tronco improvisado que permitía el paso peatonal, pero este fue retirado durante labores de dragado adelantadas en la zona, dejando nuevamente incomunicada a la comunidad. Aunque la intervención ya la hizo Corpocesar, los habitantes consideran que un puente militar sería la solución más importante para evitar una tragedia y garantizar la movilidad segura de estudiantes, campesinos y adultos mayores de la zona rural.