Valledupar.
El Concejo de Valledupar le puso la lupa a la presencia y operación de una empresa privada denominada World Coin, que se encuentra realizando actividades de captación de información biométrica, especialmente del iris, en un establecimiento ubicado en el centro de la ciudad. (Ver también "En Valledupar continúan los registros faciales masivos")
El tema fue propuesto por el concejal Ronald Castillejo, quien expresó su preocupación por las denuncias ciudadanas sobre esta empresa, presuntamente vinculada con criptomonedas y procesos de identificación biométrica. “No me consta lo que dicen, pero queremos claridad. Se trata de una compañía que está operando con supuestos permisos y exámenes médicos, y necesitamos conocer si esto tiene algún respaldo o regulación”, señaló el cabildante al abrir la discusión.
El concejal André Molina Carvajal complementó que este tipo de prácticas tecnológicas, que prometen beneficios económicos a los ciudadanos a cambio de registrar su iris, podrían derivar en estafas o fraudes financieros, como ya ha ocurrido en otras ciudades. “Empiezan endulzando a la gente y luego terminan estafándola… Es importante prevenir y generar tranquilidad en la ciudadanía”, puntualizó. (Ver también "Secretario de gobierno supervisa conducta de World Coin")
Por su parte, el concejal Carlos Escorcia Bornacelli explicó que, técnicamente, el proceso de identificación por iris no representa riesgos para la salud, ya que el iris es una estructura del cuerpo humano que permanece intacta a lo largo de la vida y es usada en todo el mundo para identificación. Sin embargo, advirtió que lo realmente preocupante es el uso y destino de la información recopilada. “Estas empresas están creando un banco de datos biométricos a nivel global. Pagan por cada registro, pero en algunos países como España o Argentina se detectaron casos de estafa y suplantación luego de haber entregado información personal. El problema no es el examen, sino los riesgos a futuro por vender los datos”, indicó.
Escorcia precisó que, si bien las personas pueden solicitar ser retiradas de la base de datos, no existe certeza de que la información no quede almacenada. “En Bucaramanga cerraron una de estas sedes porque captaban población vulnerable: indigentes y personas de estratos 1 y 2, a quienes les ofrecían 70 u 80 mil pesos cuando en realidad la empresa pagaba más de 300 mil por registro”, añadió.
La secretaria local de Salud, Jaidé Medina Calderón, coincidió en que desde el punto de vista sanitario no hay un riesgo inmediato, pero reiteró la importancia de alertar a la comunidad sobre las implicaciones éticas y de seguridad de compartir información biométrica con entidades privadas de origen desconocido.
Aunque ya se descartó que esta práctica represente riesgos para la salud, la verdadera preocupación gira en torno al uso que se le estaría dando a los datos personales de cientos de ciudadanos que han participado en estos registros. “¿Para qué son utilizados esos datos?”, fue la pregunta que marcó la sesión. Según se expuso en el debate, la compañía ofrece dinero a cambio de escanear el iris, pero algunos usuarios aseguran que nunca recibieron el pago prometido, lo que podría derivar en posibles casos de estafa o manipulación digital.
El secretario de Gobierno de Valledupar, Félix Valera Ibáñez, confirmó que la Alcaldía ha realizado tres intervenciones y que desarrollan su actividad comercial dentro de los cánones de legalidad. El establecimiento está debidamente registrado ante la Cámara de Comercio de Valledupar, según el certificado de matrícula expedido el 2 de julio de 2025, bajo el número 22-1806. Sin embargo, Valera también señaló que “observamos personas llamadas ‘cazadores’ que reclutan gente vulnerable, manejan varios teléfonos y realizan las transacciones desde allí. No circula dinero físico, todo se hace con celulares”, detalló.
El concejal Juan Camilo Arias Romero también manifestó su inquietud frente al posible riesgo de estafa y la afectación que está generando esta actividad en el sector. “… Es lo mismo, entiendo yo, como si vendieran su huella digital a una plataforma. Lo más alarmante, además del riesgo de estafa, es el caos vehicular y peatonal que se está generando en esa zona”, indicó.
Finalizando el debate quedó claro que el Concejo de Valledupar continuará haciendo seguimiento a este caso y exhortando a la comunidad a no entregar información biométrica ni personal a empresas sin respaldo o garantías de transparencia.