Bogotá.
La Superintendencia del Subsidio Familiar levantó este jueves la medida cautelar de vigilancia especial que pesaba sobre la Caja de Compensación Familiar del Cesar, COMFACESAR, mediante la Resolución 0235 del 26 de marzo de 2026.
Con esta decisión, adoptada de manera unánime por el Comité de Dirección y Coordinación Institucional de la entidad, COMFACESAR se convierte en la primera caja de compensación familiar del país en superar exitosamente una medida de este tipo, de las varias que fueron impuestas durante la polémica gestión del entonces superintendente Luis Guillermo Pérez Casas, quien fue posteriormente destituido e inhabilitado por la Procuraduría General de la Nación. Radio Guatapurí accedió a la resolución completa y le cuenta todo lo que necesita saber. VER RESOLUCIÓN COMPLETA AQUÍ
Por qué fue intervenida COMFACESAR en 2022
La historia comienza en noviembre de 2022, cuando la SuperSubsidio realizó una visita especial a las instalaciones de COMFACESAR y detectó una serie de situaciones que, a su juicio, ameritaban un seguimiento reforzado. Ninguna de ellas configuraba, por sí sola, una irregularidad consumada ni un daño probado al patrimonio de la entidad, pero la Supersubsidio consideró que existía un riesgo potencial que justificaba encender las alarmas preventivas.
Los aspectos que motivaron la medida fueron, en concreto: la ejecución de un convenio municipal denominado OCAD-PAZ, en el cual la entidad de control quería verificar la modalidad de contratación utilizada y los términos de las invitaciones privadas; la recepción de anticipos en un monto superior al previsto en el Manual de Contratación interno de la Caja; la autorización de préstamos bancarios por valor de $5.800 millones de pesos destinados a proyectos de inversión social, cuya contabilización y destinación la Superintendencia quería monitorear de cerca; y algunos reportes de recursos permanentes que presentaban inconsistencias en su registro.
Con base en esos hallazgos, el 30 de diciembre de 2022 la Superintendencia expidió la Resolución 0918, mediante la cual impuso la medida cautelar de vigilancia especial por un término inicial de seis meses. Esa medida, que en principio debía durar hasta junio de 2023, fue prorrogada en tres ocasiones: primero por 13 meses más, luego por 8 meses adicionales, y finalmente por 12 meses más, extendiendo la vigilancia hasta el 30 de marzo de 2026. En total, la entidad estuvo bajo seguimiento reforzado durante más de tres años.
COMFACESAR colaboró en todo momento y los recursos siempre estuvieron protegidos
Un aspecto central que la resolución de levantamiento deja en claro es que COMFACESAR actuó, durante todo el proceso, con plena disposición de colaboración institucional. La Caja presentó puntualmente sus informes de avance, participó activamente en las mesas de trabajo convocadas por la Superintendencia, reformuló su Plan de Mejoramiento cuando se lo solicitaron y mantuvo una comunicación fluida y transparente con el Agente de Vigilancia Especial designado para su seguimiento.
Pero quizás el elemento más importante que destaca la resolución —y que resulta tranquilizador para los miles de trabajadores y familias afiliadas a COMFACESAR en el departamento del Cesar— es que los recursos públicos administrados por la Caja nunca estuvieron en riesgo. La Superintendencia verificó que COMFACESAR mantuvo en todo momento una separación contable, jurídica y operativa estricta entre sus recursos parafiscales propios —el 4% que recauda del sistema de subsidio familiar— y los recursos del Sistema General de Regalías provenientes del convenio OCAD-PAZ. Esa separación garantizó que el dinero público siempre tuviera una destinación específica y un respaldo trazable.
A ello se suma que los proyectos ejecutados con recursos del SGR contaron con pólizas de cumplimiento y de responsabilidad civil vigentes durante toda la ejecución, lo que significa que, ante cualquier eventualidad, los recursos estaban doblemente respaldados: por los controles internos de la Caja y por las garantías aseguradoras exigidas. El riesgo de afectación patrimonial de la Corporación, según concluyó la propia Superintendencia, fue mínimo gracias a esos mecanismos de protección.
Las razones del levantamiento: números que hablan por sí solos
La decisión de levantar la vigilancia especial no fue producto de una gestión política ni de presiones externas. Fue el resultado de una evaluación técnica rigurosa que arrojó indicadores concretos de recuperación y cumplimiento.
El Plan de Mejoramiento que COMFACESAR diseñó y ejecutó para superar las causales de la intervención registró, al cierre del cuarto trimestre de 2025, un avance global del 92%, según el informe del Agente de Vigilancia Especial. La Revisoría Fiscal, por su parte, certificó un cumplimiento consolidado del 89,4% en los indicadores de la segunda recomendación del plan, calificado como "alto y consistente con los objetivos establecidos". El Grupo Interno para las Medidas Especiales de la Superintendencia otorgó también una ponderación del 89% para ese mismo período.
En el frente financiero, los números de COMFACESAR al cierre de 2025 son los mejores de los últimos años. Los activos de la Corporación crecieron un 19,53% frente a 2024, al pasar de $192.791 millones a $230.447 millones. Al mismo tiempo, los pasivos se redujeron en un 7,76%, bajando de $110.065 millones a $101.525 millones. El patrimonio, en consecuencia, creció un notable 55,84%, al pasar de $82.725 millones a $128.922 millones. El nivel de endeudamiento bajó del 57,09% al 44,06%, un nivel que la Superintendencia calificó como "razonable". La razón corriente cerró en 1,20 y la Corporación contaba con un capital de trabajo de $15.262 millones. La Revisoría Fiscal emitió dictamen favorable sobre todos los estados financieros.
En cuanto a su misión social, COMFACESAR reportó durante 2025 la atención a 257.388 personas, con 472.511 participantes en sus actividades y más de 1,18 millones de usos de sus servicios recreativos, culturales y deportivos subsidiados para las categorías A y B.
Con base en toda esa evidencia, el Comité de Dirección y Coordinación Institucional de la Superintendencia recomendó de manera unánime levantar la medida, y la Superintendente Sandra Viviana Cadena Martínez acogió la recomendación y firmó la resolución este 26 de marzo de 2026.
Primera en salir: el legado de una intervención polémica
El levantamiento de la vigilancia especial sobre COMFACESAR no es solo una buena noticia para la Caja y sus afiliados en el Cesar. Es también un hito de alcance nacional. COMFACESAR se convierte en la primera caja de compensación familiar del país en lograr que se le levante la medida cautelar de las varias que fueron impuestas durante la gestión del entonces superintendente Luis Guillermo Pérez Casas, quien en su momento aplicó medidas de vigilancia especial a múltiples cajas de compensación en distintas regiones del país en circunstancias que generaron amplio debate en el sector.
Pérez Casas fue posteriormente destituido e inhabilitado por la Procuraduría General de la Nación, en una decisión que reavivó las preguntas sobre la solidez jurídica y técnica de algunas de las intervenciones adoptadas durante su administración. COMFACESAR, que siempre mantuvo su operación normal sin que sus órganos de dirección fueran desplazados —pues la vigilancia especial, por definición legal, no afecta la gestión ordinaria de la entidad—, demostró que la ruta correcta era el cumplimiento y la transparencia, no el litigio ni la confrontación.
Para los trabajadores del Cesar afiliados a COMFACESAR y sus familias, la noticia significa que la entidad que les garantiza subsidios, recreación, salud, educación y vivienda sale fortalecida de un proceso que pudo haber sido traumático y que, gracias a la gestión de la Corporación y a la objetividad de la Superintendencia, terminó siendo una demostración de que las instituciones funcionan cuando actúan con rigor y buena fe.