Riohacha.
En un golpe certero que desnuda la desesperación de los cárteles por mover su mercancía, la Policía Nacional interceptó un furgón que transportaba 259 kilos de cocaína camuflados bajo un cargamento de frutas. El operativo se desarrolló en el kilómetro 36+800 de la vía Distracción – Cuestecitas, en La Guajira, un corredor que las mafias usan como autopista hacia la costa Caribe. Los agentes del grupo de Tránsito y Transporte detuvieron el vehículo que cubría la ruta Bucaramanga – Riohacha y, tras una inspección minuciosa, detectaron las anomalías que delataron el sofisticado sistema de ocultamiento tipo “doble techo”.
Lejos de engañar a las autoridades, la fachada de verduras se convirtió en la tumba de esta estructura criminal. Al levantar las láminas del compartimento clandestino, los uniformados hallaron los 259 paquetes rectangulares con clorhidrato de cocaína, avaluados en más de 1.683 millones de pesos en el mercado negro. Con este decomiso, la Policía sacó de circulación cerca de 259 mil dosis que iban directo a engrosar las finanzas de los grupos armados organizados, demostrando que ningún camuflaje resiste la pericia de la fuerza pública.
El conductor del furgón, quien pretendía pasar inadvertido entre la mercancía legal, no solo perdió el cargamento sino también su libertad. Tras ser capturado en el lugar de los hechos, fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, donde en audiencias concentradas un juez de garantías le impuso medida de aseguramiento intramural.
Este corredor vial, que conecta el interior del país con la Alta Guajira, ha sido identificado como una ruta estratégica para la salida de droga hacia Centro y Norteamérica.