La Inteligencia Artificial General (AGI), aun suena a ciencia ficción e incluso prepotente, pero estamos llegando mas pronto de lo que imaginabamos a contar con IA capaz de aprender, comprender y aplicar el conocimiento en cualquier tarea intelectual al mismo nivel o superior que un ser humano. La AGI no es solo un programa informático avanzado; es un desafío gigantesco de ingeniería, energía y velocidad de conexión. Para entrenar modelos de IA capaces de procesar volúmenes masivos de datos, las grandes tecnológicas están dejando atrás los centros de datos tradicionales para construir enormes «fábricas de supercómputo». Este cambio sin precedentes se está concentrando principalmente en tres megaproyectos estratégicos dentro de los Estados Unidos.
El Proyecto Stargate, desarrollado en Abilene, Texas, por una alianza entre OpenAI, Microsoft, SoftBank, Oracle y NVIDIA, encabeza esta transformación. Con una inversión inicial de 100.000 millones de dólares, albergará más de 400.000 chips NVIDIA de última generación conectados en un único sistema. Su consumo eléctrico superará los 1,2 gigavatios, lo que exige subestaciones eléctricas dedicadas y sistemas avanzados de enfriamiento por líquido para evitar el sobrecalentamiento.
Por su parte, la empresa xAI desplegó en Memphis, Tennessee, el megaclúster Colossus instalando 100.000 procesadores NVIDIA en un tiempo récord de solo 122 días. Con un presupuesto cercano a los 15.000 millones de dólares, la instalación requirió turbinas de gas móviles y grandes baterías para estabilizar la red eléctrica local. Esta infraestructura aumentará su demanda de energía de 150 megavatios a más de 1 gigavatio, utilizando conexiones de alta velocidad diseñadas para que los datos fluyan sin interrupciones.
En Mount Pleasant, Wisconsin, Microsoft construye el Campus Fairwater dedicado al ecosistema de OpenAI. Con una inversión de 3.300 millones de dólares, la planta aprovecha la infraestructura industrial y el acceso al agua de la zona para alimentar sus sistemas de enfriamiento en ciclo cerrado. La instalación albergará más de 100.000 chips avanzados y alcanzará un consumo de 1 gigavatio, empleando conexiones de fibra óptica de altísima velocidad para evitar cuellos de botella al sincronizar la información.
Detrás de este crecimiento masivo se encuentra la razón del dominio de NVIDIA en el mercado actual. Entrenar supercomputadoras a esta escala exige que miles de procesadores se comuniquen entre sí en microsegundos; si la red se retrasa, todo el sistema pierde eficiencia. NVIDIA no solo vende los chips, sino la solución completa: cables, conectores, tarjetas de red y software especializado, convirtiéndose en el único proveedor capaz de garantizar que estas gigantescas máquinas funcionen sin fallos.
A raíz de este boom, incluso el vicepresidente de la República Jose Manuel Restrepo se atrevió a afirmar que en 30 años el 90% de la energia se dedicaría a este sector de la industria de la IA, que adicionalmente está acaparando la inversión de las grandes corporaciones e inversionistas, una apuesta inverosímil en la década pasada.
* Msc. Dirección y Gestión de Proyectos. SCI.
Referencia: IBM, 2026
¿Qué es el Proyecto Stargate?.