Caracas, Venezuela.
El empresario colombo-venezolano Álex Saab fue capturado este miércoles 4 de febrero de 2026 en Caracas, Venezuela, por agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). La detención, ocurrida en la urbanización Cerro Verde alrededor de las 2:30 a.m., se realizó en el marco de una operación conjunta con el FBI de Estados Unidos, según confirmaron fuentes de inteligencia citadas por medios colombianos como Caracol Radio e Infobae. Saab permanece bajo custodia mientras se evalúa su posible extradición a territorio estadounidense.
Previamente, el 16 de enero de 2026, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó a Saab del cargo de Ministro de Industrias y Producción Nacional, que ocupaba desde octubre de 2024 por designación de Nicolás Maduro. La decisión incluyó la fusión de ese ministerio con el de Comercio Nacional en una nueva entidad dirigida por Luis Antonio Villegas. Rodríguez agradeció públicamente a Saab por su "servicio a la patria" y señaló que asumiría "nuevas responsabilidades", en medio de una reestructuración del gabinete tras la intervención que depuso a Maduro el 3 de enero.
¿Por qué delitos lo capturan?
La captura de Saab responde a acusaciones de ser uno de los principales testaferros y operadores financieros del régimen de Nicolás Maduro. Estados Unidos lo señala por presunto lavado de dinero, corrupción y sobornos en contratos estatales, incluyendo el programa de alimentos subsidiados CLAP, del cual se habrían desviado cientos de millones de dólares. Estas imputaciones motivaron su detención inicial en Cabo Verde en 2020, extradición a EE.UU. en 2021 y posterior liberación en 2023 mediante un canje de prisioneros.
Saab ha sido una figura clave en el entorno chavista durante años, actuando como facilitador en el comercio internacional para evadir sanciones, negociar con países como Irán y Turquía, y manejar redes financieras opacas. Su cercanía con Maduro lo convirtió en un actor central para sostener operaciones económicas del gobierno bajo presión internacional, lo que le valió cargos diplomáticos y ministeriales pese a las investigaciones en su contra.
La detención representa un golpe significativo contra las redes de corrupción asociadas al anterior régimen, en un contexto de transición política en Venezuela bajo el mando interino de Delcy Rodríguez. Analistas destacan que esta acción podría fortalecer la cooperación entre Caracas y Washington, al tiempo que expone vulnerabilidades en las estructuras de poder residuales del chavismo.
El caso de Saab, que incluye antecedentes de sanciones del Departamento del Tesoro de EE.UU. y su rol en el desvío de recursos públicos, subraya la persistencia de investigaciones transnacionales por delitos económicos. Su eventual extradición podría aportar nuevos elementos a los procesos abiertos contra exfuncionarios venezolanos.