Pueblo Bello.
Brayan Sair Navarro Cáceres todavía no sale del asombro que experimentó cuando supo que sería liberado, que saldría de la cárcel El Rodeo 2 en Venezuela, en la que se encontraba detenido desde enero, acusado sin pruebas, ni un debido proceso, alejado de su familia, incomunicado, pero con la sensación de que pronto llegaría a su natal Pueblo Bello, Cesar.
Luego de que las imágenes de su reencuentro en Cúcuta con su familia le dieran la vuelta al mundo, emprendió el viaje de regreso a Pueblo Bello y en ese camino conversó con Radio Guatapurí sobre las difíciles condiciones de su encierro en una cárcel venezolana a la que llegó acusado de supuestos delitos en contra del Gobierno, en días previos a la posesión de Nicolás Maduro.
En esta primera conversación exclusiva con La Tribuna del Cesar, agradeció el acompañamiento que desde Radio Guatapurí se le brindó a su caso, tarea que fue posible gracias a las entrevistas frecuentes con su tía Yaris Navarro, quien abanderó de manera incansable la causa por su libertad y la de otros colombianos.
“Gracias Roger, darles las gracias primero que todo a Dios, a la gente que me apoyó, a mis padres, a toda esa gente que se pusieron la diez, como decimos nosotros, me apoyaron en todo, apoyaron a mi familia, no la dejaron sola y llegaron hasta la meta que Dios nos dio, que fue la libertad. Y darles las gracias también a ustedes, a todas las redes, a todos los que nos apoyaron diariamente, darles las gracias”, dijo Brayan en conversación con Roger Redondo en La Tribuna del Cesar, fin de semana.
Navarro, de 28 años y padre de una niña, entregó detalles lamentables de su encarcelamiento y las condiciones de sus compatriotas. Las circunstancias, narradas por él a La Tribuna del Cesar, demuestran un trato inhumano, del que no hay explicaciones, ni justificaciones por parte del Gobierno de Venezuela, ni tampoco del nuestro.
“Esa experiencia no se la deseo, pero a nadie. Fueron diez meses encerrados en una pieza de dos por cuatro, que ahí mismo tenía que hacer mis necesidades, tenía que bañarme, tenía que comer, 24, 23 horas encerrados. Eso no se lo deseo a nadie, ni quiero que nadie pase por esa injusticia que vivimos nosotros plenamente”, afirmó.
Sobre su detención, ya en libertad, Brayan entregó detalles de lo que la Guardia Venezolana le dijo sobre las drásticas medidas que tomaron en su contra. Explicó que quienes lo detuvieron el 5 de enero de 2025 fueron integrantes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, DIGESIN.
“Cuando ellos me detuvieron, a mí ellos no me dijeron nada, ellos me dijeron, ‘vamos a hacer una entrevista’, y esa entrevista duró, duró, pasaron días, pasaron días, pasaron meses, pasaron meses. Y allá lo mismo, allá lo que le inventan son casos de terrorismo, espionaje, casos que uno ni por ahí, cosas que inventaban. Todo lo que ellos hacen allá, todo eso es inventado, a su manera, de dañar la imagen de las personas, eso es lo que están haciendo ellos”, manifestó Brayan.
Finalmente, Brayan confirmó lo que en varias oportunidades Radio Guatapurí ha señalado. En Venezuela quedaron otros colombianos, detenidos en las mismas circunstancias y tiempo, y quizá antes de lo ocurrido con el joven pueblobellano, de manera que lo que se espera es que el Gobierno de Colombia siga avanzando en la tarea de recuperar a los connacionales para que retornen a sus hogares.
“Y también quedaron unos compañeros allá que no sé por qué, qué pasó. Los que los dejaron ahí, era el grupo completo que tenía que salir, pero la verdad no sé qué pasó o qué acuerdos llegaron, porque eso es cuestión política, como dicen ellos allá, eso es reo político”, concluyó.