Valledupar.
Residentes del barrio Guatapurí denunciaron una situación de riesgo vial que, según afirman, ha sido ignorada por las autoridades pese a múltiples solicitudes formales elevadas desde hace más de un año ante la Secretaría de Tránsito del municipio.
La voz de la comunidad la puso Javier Cotes, líder comunal del sector, quien explicó que los habitantes han pedido en repetidas ocasiones la instalación de reductores de velocidad y señalización en varios puntos críticos del barrio, sin que hasta la fecha se haya obtenido una respuesta efectiva.
Uno de los focos de mayor preocupación se ubica en inmediaciones del estadio, donde existe un punto ciego que compromete la visibilidad de conductores y motociclistas, incrementando el riesgo de colisiones. La situación ya ha dejado consecuencias.
"Ya se han presentado varios accidentes. Gracias a Dios no han sido fatales, pero sí hay daños materiales y situaciones que pudieron terminar en tragedia", manifestó el líder comunal.
La problemática también afecta el entorno de la Institución Educativa Prudencia Daza, donde la comunidad denuncia la ausencia de reductores en las calles 19, 20A y 20B. En esas vías, según relatan los residentes, es frecuente la realización de carreras ilegales de motocicletas que ponen en peligro a estudiantes y familias del sector.
"Hay piques de motos a cualquier hora. Es un riesgo para los niños y también afecta la tranquilidad de las familias", advirtió Cotes.
A la problemática vial se suma la inseguridad. Los habitantes reportan que en zonas aledañas a los escenarios deportivos del barrio se registran, especialmente en horas de la noche, hechos de consumo de sustancias psicoactivas y vandalismo que generan zozobra entre los vecinos.
En cuanto a las gestiones adelantadas, el presidente de la Junta de Acción Comunal aseguró que la comunidad cuenta con documentos radicados desde hace más de un año, pero que las respuestas institucionales no han pasado de promesas.
"La respuesta siempre es que el proyecto está en proceso, que ya vienen las obras, pero no pasa nada. Mientras tanto, los accidentes siguen ocurriendo", afirmó.
Los residentes también cuestionaron la presencia intermitente de agentes de tránsito en el sector, señalando que el control se limita a momentos puntuales como los eventos deportivos. Esta ausencia, sostienen, ha generado congestión vehicular dentro del barrio, pues conductores que evaden retenes en vías principales terminan transitando por las calles internas del sector.
Ante este panorama, la comunidad del barrio Guatapurí hizo un llamado urgente a la administración municipal para que priorice la instalación de reductores de velocidad y señalización adecuada antes de que se registre un accidente de mayores consecuencias