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Política

Avenida del Río Guatapurí: entre el desarrollo y el reto ecológico

Por Ismael González Castro

Por
Andres Molina
Wednesday, October 15, 2025 1:33 AM
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El proyecto de construcción del Anillo Vial Circunvalar, Avenida del Río o Vía Paisajística Parque Guatapurí en Valledupar, con una inversión estimada superior a los $155.000 millones, ha polarizado a la capital del Cesar entre la urgente necesidad de desarrollo urbano y la protección de su ecosistema más emblemático. Este megaproyecto contempla 9,1 kilómetros de doble calzada con obras complementarias, buscando mejorar la movilidad y conectar con el Aeropuerto Alfonso López Pumarejo.

Sin embargo, la controversia escaló hasta los estrados judiciales. Un grupo de ciudadanos interpuso una acción de tutela preocupados por el impacto ambiental, señalando la importancia estratégica del río Guatapurí como la columna vertebral ecológica y social de Valledupar. El fallo de primera instancia, emitido por el Juzgado Décimo Penal Municipal de Valledupar, fue contundente y amparó los derechos al ambiente sano y a la vida de los accionantes.

Desde la Gobernación, la defensa técnica del proyecto se centra en la urgencia de intervenir la margen derecha del río, actualmente sumida en una crisis ambiental y social. El ingeniero William Fuentes Lacouture, asesor de la administración, advierte que “no intervenir es equivalente a perder esa zona en pocos años”. Según sus declaraciones, la margen derecha es hoy un foco de contaminación, donde habitan más de 6.000 familias en condiciones precarias, se vierten aguas negras directamente al río, se tala indiscriminadamente y se concentran problemáticas de inseguridad y drogadicción.

El ingeniero Fuentes sostiene que el diseño propuesto incorpora criterios de ingeniería ambiental sostenible, entre ellos: un interceptor sanitario para recoger las aguas residuales, medidas de compensación forestal (a razón de tres árboles nuevos por cada uno talado) y estudios hidrológicos que modelan eventos extremos (de 50 y 100 años), garantizando que la vía se mantenga a más de 30 metros del cauce y que, en caso de inundación severa, la estructura vial actúe como barrera de contención para proteger viviendas.

A su vez, la Gobernación argumenta que el proyecto, basado en la figura de Vía Paisajística contemplada en el POT, es esencial para resolver la degradación ambiental y el abandono social de la margen derecha. Añade que, en la fase actual, el proyecto no requiere licencia ambiental, pues los estudios técnicos e hidrológicos ya se incorporaron en el trazado. No obstante, el juez desestimó dichos argumentos y ratificó la suspensión de licencias y contratos hasta asegurar el alineamiento total con el POMCA y el POT.

Por otro lado, la oposición técnica y ambiental mantiene observaciones de fondo.  Alertando que reemplazar la zona de amortiguación hídrica con una vía pavimentada aumentaría el riesgo de inundaciones y degradaría el ecosistema. La Sociedad de Ingenieros del Cesar advierte, además, que el trazado podría comprometer las 279 hectáreas proyectadas para el Ecoparque Lineal del Guatapurí en el POT, generando una posible contradicción normativa.

En este sentido, se cuestiona la legalidad urbanística del proyecto, pues, aunque se enmarca en la figura de Vía Paisajística, el trazado actual parece contradecir la zonificación ambiental del municipio, especialmente al acercarse al río, lo que pondría en riesgo la existencia del Ecoparque.

Desde una perspectiva técnica y de planificación, mi recomendación es que el proyecto Avenida del Río, concebido como infraestructura de movilidad urbana y de intervención social, resulta técnicamente necesario y socialmente urgente para Valledupar. La margen derecha del río Guatapurí evidencia un deterioro crítico: familias asentadas en riesgo, vertimientos directos de aguas negras, tala indiscriminada y focos de inseguridad. En consecuencia, la falta de acción, sería una pérdida irreversible.

No obstante, el proyecto solo será beneficioso y sostenible si su diseño final se ajusta rigurosamente a los mandatos de conservación y ordenamiento territorial. La clave del éxito radica en que la fase de revisión y ajuste de diseños garantice la armonización efectiva del componente de infraestructura (doble calzada e interceptor sanitario) con los instrumentos ambientales (POMCA y POT). Es indispensable que las obras respeten la faja de protección del cauce, que la compensación arbórea se acompañe de una restauración ecológica integral. La sostenibilidad del recurso hídrico no es un requisito accesorio, sino la condición indispensable para el desarrollo urbano y ambiental de Valledupar.

X: @IsmaGonzaC

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