Valledupar.
Cerró el telón para las modificaciones de listas al Congreso y, como era de esperarse, la política cesarense no decepcionó: hubo salidas, entradas, llamados de última hora, gasolina política y más de uno contando votos antes de tiempo. Porque si algo tiene la política, es que es dinámica, cambiante y, muchas veces, contradictoria.
Arranquemos por el Partido Liberal, donde se dio el primer sacudón. Salió Kilian Rincones y entró Darling Guevara, una figura conocida por su persistencia electoral y por haber aspirado a varios cargos, incluida la rectoría de la UPC. Pero Darling no llega sola: entra como ficha directa de Camilo Quiroz, quien claramente quiere medir fuerzas de cara a una futura aspiración a la Alcaldía de Valledupar.
Y es que el cálculo no es menor. En la pasada contienda, Camilo Quiroz quedó tercero, con una votación nada despreciable, superando los 20 mil votos. Hoy, con Christian José Moreno prácticamente fuera del partidor por temas de salud, Quiroz queda mejor posicionado y quiere saber cuánta gasolina electoral puede poner Darling Guevara sobre la mesa. La lista liberal se completa con la exdiputada Luz Helena Salazar e Israel Obregón, exalcalde de Aguachica, en una fórmula que claramente tiene más fondo que forma.
Pero donde la movida fue de peso pesado fue en el Frente Amplio del Cesar -ojo, no confundir con el Frente Amplio Unitario. Esta es la lista que cuenta con el aval de En Marcha, el partido de Juan Fernando Cristo, que aunque sigue enredado con el tema de la personería jurídica, logró inscribir su gente con el respaldo de otros partidos como Alianza Verde y el Partido Ecologista Colombiano.
Inicialmente estaban Guido Verdecia, Luis Fernando Quintero, Omar Benjumea y Lina de Armas, pero a Guido le pidieron amablemente que diera un paso al costado. ¿La razón? Había que meter un “peso pesado” de la política cesarense. Y llamaron, como casi siempre, a Arturo Calderón.
Eso sí, Arturo no llegó así porque sí. La versión de pasillo es clara: pidió condiciones, oxígeno político y gasolina, porque la campaña está cara y el país no anda barato. Apareció la gasolina, se hicieron los ajustes y llegó la foto oficial: Calderón, Quintero, Benjumea y Lina de Armas, todos motivados.
Arturo, por ejemplo, ya lanzó su cifra: aspira a poner entre 15 mil y 20 mil votos. Omar Benjumea quiere dar la sorpresa. Y Luis Fernando Quintero busca demostrar cuánto pesa realmente su apellido y el llamado “chichismo”, con estructura y una espina clavada desde el episodio del aval negado a Carlos Felipe Quintero.
Esta semana, además, se espera la visita de Juan Fernando Cristo, quien llegará a Valledupar con rueda de prensa incluida para bendecir públicamente la alianza del Frente Amplio del Cesar. Foto, micrófonos y mensajes claros.
¿Y Guido Verdecia? No quedó mal parado. Cambia de rol, apoya la causa y sigue en el juego. Aquí nadie sale guapo… por ahora.
En contraste, el Frente Amplio Unitario, impulsado por La Fuerza de la Paz de Roy Barreras y que debe sumar votos para la aspiración al Senado de Katia Ospino, salió debilitado. De los cuatro renglones iniciales, tres renunciaron y solo quedó Edith Sofía Sánchez Vega. Una lista flaca para una meta tan ambiciosa.
¿Quién será la senadora, Claudia o Katia?
Aquí se abre otro pulso interesante: el duelo femenino entre Katia Ospino y Claudia Margarita por quién pone más votos en el Cesar. Katia viene de una fuerte votación a la Gobernación; Claudia se apalanca en la estructura del Centro Democrático. ¿Cuántos votos son realmente de ella y cuántos del uribismo? Esa es la gran incógnita.
Y hablando del Centro Democrático, también hubo cambio clave: Víctor Mosquera, exdirector de la Unidad de Víctimas y cabeza de lista, renunció. No fue reemplazado y ahora la lista la lidera Gilma Gómez. Se habló hasta última hora de David Sierra, comunicador y abogado, pero finalmente el renglón 101 quedó vacío porque no fue reemplazado.
Así quedaron las cartas sobre la mesa. Desde ayer en la tarde, nada se mueve… al menos en el papel. Ahora viene lo bueno: la campaña, la confrontación, la pelea voto a voto. Porque lo que se viene rumbo a las elecciones de 2026 es candela pura.