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Editorial

¿Qué pasa con el aseo en Valledupar?

Por
Redacción general
Tuesday, May 12, 2026 1:53 PM
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Finalizado el Festival Vallenato, el alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco, hizo un balance del evento y destacó la asistencia masiva de turistas durante el certamen folclórico.

En dicha entrevista el alcalde destacó el buen comportamiento de la empresa Aseo del Norte, la cual durante el Festival tuvo la difícil tarea de limpiar todos los días los sitios de asistencia masiva de público como la Plaza Alfonso López, la Feria Ganadera y el parque de la Leyenda, entre los de mayor concentración de personas.

Sin embargo, si bien no se desconoce esa ardua labor, no puede ocultarse tampoco que durante el Festival la empresa tuvo muchas fallas en la recolección de basura en varios barrios de la ciudad. La basura se llegó a acumular en varios sectores de la ciudad durante varios días, y, en algunos, hasta una semana.

Pareciera que Aseo del Norte no se preparó con el suficiente personal para cumplir con las dos tareas: la recolección ordinaria de las basuras de la ciudad y el trabajo adicional durante el Festival. Por cumplir con lo segundo (Festival) se descuidó lo primero. Y era obvio que así sucediera cuando la empresa sigue atendiendo a la ciudad con el mismo personal y con el mismo parque automotor, a pesar de que Valledupar ha crecido tanto en su área urbana con la incorporación de nuevas zonas al perímetro urbano, como en población.

Durante mucho tiempo se ha discutido la calidad de servicio que presta Aseo del Norte, beneficiario de una polémica concesión adjudicada hace más de 30 años, cuando se escindió ese servicio de Emdupar.

Desde entonces son pocos los controles que ha tenido Aseo del Norte para rendirle cuenta a la ciudad sobre su operación y sobre el uso y abuso del relleno sanitario sobre el cual paga una ganga. Increíblemente durante tres décadas de existencia ha generado para Emdupar unas pírricas utilidades que no se compadecen con las que envían cada año a su casa matriz.

Para colmo de males, Aseo del Norte ha contado con la suerte de tener a su supervisor natural, Emdupar, intervenido por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, durante tres años, lo que ha generado una especie de blindaje jurídico, pues nadie puede exigirle legalmente que rinda cuentas.

Lógicamente el problema del aseo en Valledupar no se circunscribe a las fallas en el servicio de Aseo del Norte. Es un problema mucho mayor que está ligado a la falta de conciencia ciudadana y a la mala educación de hogares y empresas. En efecto, los residentes de Valledupar hemos tomado la mala costumbre de sacar la basura los días en que no pasa el servicio de recolección, también en ubicar la basura en los bulevares de las avenidas, lo cual expone a que los más de 17.000 perros y gatos callejeros que hay en la ciudad, según Valledupar Como Vamos, esparzan la basura por las calles. Sin contar los días en que la lluvia fuerte hace tal tarea.

 

Adicionalmente, muchos restaurantes y negocios de comida contribuyen a esta situación caótica, por no tener al interior de sus negocios un sitio de deposición de residuos sólidos. Lo que hacen es sacar la basura a la calle todos los días de servicio, aún si ese día no es la fecha de recolección de las basuras.

El secretario de Gobierno, Félix Valera, ha dado una lucha por recuperar espacios públicos tomados por las basuras como el pabellón del Pescado del mercado público, entre otros. Y ha anunciado sanciones a los restaurantes y negocios que no cumplan con la norma de depósito de residuos sólidos. Secretario, empiece a sancionar sin contemplaciones. Ya pasó la fase de la zanahoria y corresponde la del garrote, para que los empresarios de la comida aprendan a las malas, ya que a las buenas no aprendieron.

En este sentido cabe recordarles a todos en Valledupar que la ciudad más limpia, no es la que más recoge, sino la que menos ensucia.

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