Valledupar.
En el marco de la feria académica ARQ Expo, los estudiantes de primer semestre del programa de Arquitectura de la Fundación Universitaria del Área Andina, sede Valledupar, hicieron entrega oficial del pabellón “Los Caminos de la Vida” al Parque Los Algarrobillos. Esta estructura urbana rinde homenaje al legado musical del maestro Omar Geles y es ya un nuevo atractivo para el disfrute de la ciudadanía.
La directora del programa, Rubí Gnecco, y el docente Juan Pablo Morón, ambos arquitectos, visitaron los estudios de Radio Guatapurí para compartir detalles del proceso de diseño y construcción, que involucró de forma directa a los estudiantes como parte de su formación práctica.
“El pabellón es una muestra de corresponsabilidad y apropiación social del espacio público. Es la sexta versión de este tipo de intervenciones urbanas que venimos desarrollando desde que inició el programa. Antes eran instalaciones temporales, pero desde el semestre pasado ya son estructuras permanentes que donamos a la ciudad”, explicó la directora Rubí Gnecco.
El pabellón, que también fue la estructura de bienvenida a la edición número 58 del Festival de la Leyenda Vallenata en el Parque de la Leyenda Vallenata, fue trasladado posteriormente al Parque Los Algarrobillos, donde ahora se integra como equipamiento urbano de tránsito y permanencia.
“El diseño está compuesto por varios pórticos que simbolizan el recorrido de la vida, inspirados en la canción ‘Los caminos de la vida’. Tiene luces, colorido, formas que evocan el acordeón y elementos que conectan con la vida y obra de Omar Geles, quien luchó por sus sueños junto a su madre y llevó el vallenato al mundo entero”, señaló el profesor Juan Pablo Morón.
Este proyecto no solo es un homenaje cultural, sino también un modelo de formación aplicada que permite a los estudiantes ver sus diseños materializados, aportando soluciones reales al entorno.
El semestre anterior, otro grupo de estudiantes construyó el pabellón “Ritmia”, que actualmente se encuentra en el Ecoparque del Río Guatapurí. Ambos espacios están abiertos al público y consolidan una propuesta educativa que busca transformar el espacio urbano desde el aula.
"Estos ejercicios son una manera de que la arquitectura no solo se aprenda desde lo técnico, sino desde lo simbólico, lo poético y lo identitario. Queremos que nuestros estudiantes entiendan la arquitectura como lenguaje y como expresión cultural", concluyó Rubí Gnecco.
Con estas iniciativas, Valledupar continúa consolidando una tendencia única: bautizar sus obras urbanas con nombres de canciones icónicas del folclor vallenato, como ocurrió con las Torres de Nando Marín o el recién inaugurado CDI “Los Caminos de la Vida”.